Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-No son candidatos a apoyos gubernamentales por vulnerabilidad, pero ayudan a generar empleos y aportan a la movilidad de la economía en México. Es la descripción de la clase media que da Cuauhtémoc Chávez, de 29 años, locatario de la Central de Abastos.
Aunque acota que no cree que en México haya una clase media, y pueda ser dividida en alta, media o baja, considera que hay un gran ánimo “desde en medio”, con un ímpetu de ir por más.
Afirma que la gente no debe conformarse, sino aspirar siempre a llegar más alto.
Cuauhtémoc Chávez se dedica al comercio de tomates. Surte a vendedores por cajas o toneladas. El oficio lo aprendió desde pequeño, y ha buscado mejorarlo y ampliarlo.
Su labor, de lunes a domingo, comienza desde las 3 de la mañana, y él agradece esa actividad que le ha ayudado a tener un buen nivel de vida y a dar a su hija lo mejor a su alcance.
“A donde mires, puedes encontrar el esfuerzo en la Central de Abastos. Se generan bastantes empleos, la gente va emprendiendo. Yo creo que todos aspiramos. Desde el hecho que nosotros nos levantamos diario por un sueño que nos mueve, por una ambición en particular o algo que nos mueve en la vida.
“Tenemos que aspirar a algo, claro que sí, pero también el señor Presidente debe de ser franco y concreto en lo que él dice, porque no dice: ‘los voy a motivar a hacer algo’, debe ser concreto en que aspiramos a qué. Una cosa es aspirar y otra cosa es que realmente lo podamos obtener. Nunca he tenido ningún apoyo gubernamental. Mis sueños son siempre seguir creciendo, busco diario esa estabilidad económica, me construyo diario, sólo busco tener una mejor vida.
“Hay que apoyar a la gente que le generaría más ingresos al país. No críticas, mensajes positivos es lo que necesita este país”, comenta.
El joven cuenta con una licenciatura en Comercialización Internacional, que obtuvo tras cuatro años de combinar el trabajo y el estudio en la Escuela Superior de Comercio Internacional.