Por: Itzel Vargas Rodríguez

Por allá en los primeros años de la época de los 90´s, en la radio se escuchaban éxitos musicales como “Vivir sin aire” de Maná, o “Without you” de Mariah Carey. En las tienditas de la esquina las papitas traían tazos de los Looney Tunes y el refresco solía llevarse en bolsita. En el cabello se usaban donas y se calzaban zancos. Y en ese entonces el país salía también del mandato de un presidente y entraba el de otro a quien le tocaría afrontar los difíciles tiempos económicos del 1994. Tiempo en donde la crisis causó que muchas familias perdieran sus casas y autos, en donde surgió el movimiento zapatista que causó muchos simpatizantes a nivel internacional, pero muchos problemas al gobierno. Por aquel entonces muy pocos periodistas se animaban a decir las incómodas situaciones del gobierno, y quienes lo hacían terminaban dos metros bajo el suelo.

Parece que el tiempo haya pasado en tan sólo un parpadeo, y también a veces pareciera que México, vive un constante dejà vú social.

Hace poco y después de una tarde de trabajo, acudí a una de aquellas tienditas de las esquinas por un tentempié. Tenía ganas de aquella botana que tanto me recuerda mi niñez y que hasta hace relativamente poco tiempo, volvieron a sacar a la venta: las Pizzerolas. Para mi sorpresa en un rincón de aquella pequeña tienda, estaba uno de los productos que también se hicieron famosos en aquellas épocas: los Pepsilindros, mismos que ahora, habían sido sacados nuevamente a la venta con el mismo diseño de entonces.

Luego en internet me enteré que pronto se estrenaría en los cines Jurassic Park en su nueva versión. Una prima compartió la noticia en Facebook de que los grupos juveniles de entonces OV7 y Kabah realizarían una gira en conjunto, y al mismo tiempo que leía esa noticia, me aparecían diversos mensajes de las cadenas noticiosas en donde constantemente se mencionaban análisis sobre la caída del peso frente al dólar debido a la caída del precio del petróleo y la fuerte dependencia de las finanzas públicas a esta materia prima…

Era como si en un solo instante se remolcaran los recuerdos de los primeros años de los 90´s, no sólo en los aspectos de las nuevas modas comerciales (como la venta de productos que hacía mucho tiempo no, o el regreso de grupos musicales, o refritos de películas taquilleras) sino también en los aspectos sociales.

Hoy en día se hostiga la libertad de expresión igual que antes, aunque en diferentes formas y dimensiones.

Hoy en día sigue habiendo territorios del país en los que hasta respirar es peligroso por el grado de inseguridad en las calles.

Hoy en día como antes, el dinero no alcanza ni para la canasta básica, cuyos productos parecieran convertirse poco a poco en lujos.

Hoy en día no hay suficientes empleos, sobre todo para los más jóvenes. Hoy en día la pobreza se recrudece y engrandece, tocando más hogares.

Hoy en día el dólar está casi tan caro como el euro o la libra. Hoy en día se avecina sentir una crisis, y los bolsillos ya no pueden más.

Hoy en día igual que ayer, el sentimiento de incredulidad ciudadana hacia la política está en un nivel insostenible.

Hoy en día, en la gente, la desilusión hacia un mejor futuro para el país, reaparece.

¿Somos un México retro porque nos gustan las modas antiguas, o somos un México cangrejo porque los mayores males sociales son continuos y regresivos?

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itzelvargasrdz@gmail.com / @itzelvargasrdz

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