Israel Sánchez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Enterado por diferentes medios de comunicación de que había un proceso judicial en su contra e incluso un par de órdenes de aprehensión rechazadas, el físico José Franco inmediatamente apeló a su derecho a conocer de qué se le acusaba.
La Fiscalía General de la República (FGR) se tomó un tiempo para contestar, pero finalmente citó a Franco, coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) A.C., de 2014 a 2018, junto con algunos otros de los 31 académicos, investigadores y ex funcionarios del sector acusados de delitos como delincuencia organizada y lavado de dinero.
«Nos dieron acceso a seis personas, que son las que hemos estado yendo esta semana», relata en entrevista el investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, quien el jueves compareció ante la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), al igual que su colega y también ex titular del FCCyT, Julia Tagüeña.
«La razón de nuestra presencia ha sido ir a conocer qué es lo que tiene la carpeta, lo cual ha sido también un poco frustrante; si bien nos han mostrado la carpeta, que es extensa, tiene varios tomos, no está en forma digital. Hemos tenido sólo una visión parcial, y la promesa de parte de la Fiscalía de que la van a digitalizar y que nos la van a mandar».
La también ex coordinadora del FCCyT Gabriela Dutrénit, quien se presentó en la Fiscalía el miércoles, compartió a REFORMA que, según el lapso aproximado que les dieron, tendrían esta copia digital dentro de una semana.
«El tiempo que le dijeron a Gabriela fue exactamente ése, que en una semana la tendría; sin embargo, el día de hoy cuando yo pregunté las escalas de tiempo, se me quedaron mirando y me dijeron un poquito como que no sabían. Entonces vamos a ver», refiere Franco.
«Yo espero que la información que le dieron a Gabriela sea la correcta, y que en una semana la podamos tener, con lo cual ya no vamos a estar molestando a la autoridad para poder analizar con detalle las cosas. Y poder nosotros, en caso necesario, hacer del conocimiento de la autoridad lo que se requiera conocer; hacerles llegar los documentos que sean requeridos».
Sólo hasta ese momento, remarca el físico, empezaría propiamente la defensa de su caso.

¿Está compartiendo la misma defensa legal todo el grupo?
No, diferentes personas tenemos diferentes abogados. Lo que sucede es que tanto Gabriela como Julia y yo tenemos al mismo bufete de abogados porque consideramos -espero que no nos equivoquemos- que nuestros casos tendrían que tener características similares.

La persecución judicial en contra del grupo referido ha generado un sinnúmero de posicionamientos de respaldo tanto nacional como de otras partes del mundo, generalmente coincidentes en la desproporción de los señalamientos.
Peculado y uso ilícito de atribuciones y facultades son los otros delitos por los que la FGR intentó obtener órdenes de aprehensión en contra de los 31 acusados, derivado de 244 millones de pesos que durante seis años otorgó el Conacyt al FCCyT, de enero de 2013 a junio a 2019.
La situación ha servido, sobre todo en redes sociales, para llevar a cabo una viral campaña de desprestigio que, si bien no sorprende a Franco, sí le preocupa, pues no quiere que otros sectores de la sociedad tengan una impresión equivocada. Sobre todo de quienes, aseguró, han trabajado por el bien del País.
«Hemos trabajado para que la ciencia sea un faro que ilumine el futuro del País. Somos mexicanos y estamos conscientes de que este País requiere conocimiento como herramienta para contender con los problemas del futuro, y no nos amedrentan estas cosas. Vamos a seguir trabajando justamente en la misma dirección.
«El País no requiere enconos, no requiere divisiones; lo que requiere es el trabajo positivo de la población que tiene, y en particular de las personas que tienen herramientas para poder contender con los problemas», sostiene.

¿Hubo malos manejos de recursos en el Foro durante su gestión?
Tan no hubo malos manejos, que cuando yo fui coordinador se hicieron dos auditorías cada año; una por un despacho externo, la cual era entregada al órgano que dirige -o que dirigía- al Foro, que era la Mesa Directiva. La Mesa Directiva era quien dirigía las acciones del Foro, quien aprobaba los proyectos que se hacían.
Esta auditoría era analizada por este cuerpo directivo en donde estaban muchas instituciones públicas: la UNAM, el IPN, las academias, los Centros Públicos de Investigación, y también organismos empresariales. Una vez que ellos estaban satisfechos con los resultados, ellos mismos se encargaban de mandar la auditoría y los reportes técnicos y financieros a Conacyt, que, a su vez, hacía una segunda auditoría.
Si hubiera habido malos manejos, ahí hubieran salido. Entonces, no. Yo estoy plenamente convencido de que se actuó dentro de la ley y dentro de los márgenes que se debía de haber actuado.

ASÍ LO DIJO
«Estamos conscientes de que este País requiere conocimiento como herramienta para contender con los problemas del futuro, y no nos amedrentan estas cosas. Vamos a seguir trabajando en la misma dirección».