Tonatiúh Rubín
Agencia Reforma

Cd. de México, México .-México es uno de los países de América Latina peor evaluados en cuanto a ingresos y egresos de recursos para combatir el cambio climático, de acuerdo con el Índice de Finanzas Sostenibles (IFC) 2020.

Según este instrumento, la calificación del País es “baja” y se encuentra en la posición 18 de 21. Sólo Argentina, Chile y Trinidad y Tobago consiguieron evaluaciones inferiores.

El ranking, elaborado por el Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe (GFLAC), analizó a los 21 países que más gases de efecto invernadero (GEI) emitieron en la región durante 2019 a partir de cuatro variables: ingresos sostenibles, ingresos intensivos en carbono, presupuestos sostenibles y presupuestos intensivos en carbono.

A nivel regional, México es el segundo emisor más grande de GEI, por detrás de Brasil, apuntan datos del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés). Sin embargo, al considerar únicamente las emisiones por quema de combustibles fósiles, ocupa el primer puesto, según cifras de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés).

El País destinó el 0.05 por ciento de su presupuesto de 2019 a gastos para cambio climático, eficiencia energética, energías renovables y desastres naturales, indica el IFC 2020.

En contraste, dirigió el 11.07 por ciento a la explotación de hidrocarburos, así que consiguió la segunda peor posición en la categoría de presupuesto intensivo en carbono.

De acuerdo con el índice, es necesario que el presupuesto sostenible se eleve hasta alcanzar el 8.1 por ciento. En la actualidad, añade, es superado 221 veces por el dedicado a hidrocarburos.

“La realidad es que los sectores ambientales en los países (de América Latina) son sectores muy limitados en donde el recurso y la asignación presupuestal es escasa frente a otros sectores. Por ejemplo, el energético siempre es el que tiene muchos de los recursos públicos”, matizó Sandra Guzmán, coordinadora de la agenda internacional del GFLAC.

Otra variable en la que México ocupó el segundo peor lugar es en ingresos intensivos en carbono, que analiza la participación de actividades de exploración y extracción de gas, petróleo y minerales, así como de la comercialización de combustibles, en los ingresos totales de los países.

En este apartado, el instrumento señala que el 23.51 por ciento de los ingresos del País provienen de los hidrocarburos.

La única categoría en la que consiguió una evaluación positiva fue en la de ingresos sostenibles, pues fue el país que más recursos captó de financiamiento y cooperación internacional dirigida a atender el cambio climático.

Piden soluciones
El Índice de Finanzas Sostenibles 2020 es una de las tres herramientas que componen la campaña Finanzas Sostenibles para el Futuro del GFLAC, cuyo objetivo es promover la transformación de los sistemas financieros públicos y privados hacia un modelos de desarrollo bajos en emisiones y resilientes al clima.

Los otros dos ejes son el Hub de Finanzas Sostenibles, que es un espacio para intercambiar experiencias y fortalecer capacidades; y los Diálogos de Financiamiento Climático y Sostenible, que son conversaciones para visibilizar acciones en esta materia.

A decir de Guzmán, los ciudadanos deben de participar en el diseño de políticas públicas orientadas a combatir el cambio climático.

“Estamos en medio de una pandemia, de una crisis y como ciudadanía no podemos sólo observar cómo un país invierte, por ejemplo, más en construir una refinería que en operacionalizar programas que permitan atacar la pandemia o los problemas ambientales de raíz”, comentó durante el lanzamiento de iniciativa.

También, Guzmán aconsejó estar alerta sobre cómo los gobiernos gastan recursos públicos, porque cada peso invertido en la actualidad puede tener un impacto en los próximos 30 años.

“Tenemos economías que están petrolizadas, que siguen invirtiendo en infraestructura, como una refinería que va a estar ahí 20 o 30 años. Ese dinero, que podría invertirse mejor en diversificación tecnológica, es dinero de la ciudadanía”, destacó.