El delegado de la Profeco, Rodrigo Iván Infante de Alba Dávila dio a conocer la detección de una casa de empeño irregular, sin registro oficial ni contrato de adhesión, motivo por el cual fue suspendida en sus actividades y se le inicia un proceso jurídico de sanción económica al incurrir en faltas graves.
Actualmente operan setenta sucursales de diferentes casas de empeño en el estado, donde el operativo de supervisión alcanzará al 50% de aquéllas, y hasta el momento han sido ya revisadas ocho casas de esos negocios, donde la mayoría ha presentado la documentación comercial correspondiente y pertinente, indicó.
En entrevista con El Heraldo, el funcionario federal detalló que la casa de empeño ilegal operaba en el oriente citadino, y hasta el momento no se ha identificado una sucursal adicional de esa misma firma, de origen local, no procede de marcas de cadena nacional.
El propietario es una persona física que por decisión propia se lanzó a ese mercado al verlo como una opción de negocio, pero ya ha sido suspendida, sostuvo.
Rodrigo Iván Infante de Alba Dávila señaló que la casa de empeño irregular se identificó cuando se recorría la ciudad y se procedió a investigarla, descubriendo que no estaba debidamente registrada, por lo que se emitió una orden de verificación por parte de la autoridad, y se encontró que no contaba con el contrato de adhesión y no estaba dada de alta en el Registro Público de Casas de Empeño.
Por ese motivo se procedió a la suspensión de actividades y se le emitieron las observaciones pertinentes, cuya casa de empeño deberá subsanar las observaciones recibidas por parte de la Profeco, quien solicitará el levantamiento de los sellos y se procederá a la revisión de documentos para determinar si se le permite continuar operando o no.
Adicionalmente, dijo, que la Procuraduría Federal del Consumidor tiene la facultad de iniciar un procedimiento por infracciones a la ley, donde se sanciona económicamente a la institución o persona que incurre en ilegalidades.
Las casas de empeño pueden ser sancionadas por montos que oscilan de los 638.28 pesos hasta los 2 millones 496 pesos, cuyo cálculo va en función de la actividad comercial que desempeñan, así como de su propio inventario y liquidez. Se toma en cuenta si es reincidente o es la primera ocasión, si es una falta grave o no.
Una falta grave sería que no tenga un contrato de adhesión, como en este caso así sucedió, que no esté dado de alta en el Registro Público de Casas de Empeño de la Profeco, precisó finalmente.