A pesar del decreto emitido por el Gobierno del Estado para que establecimientos como restaurantes, bares y centros nocturnos entre otros más pudieran reabrir sus puertas siempre y cuando acataran medidas higiénicas para no exponer tanto a trabajadores como a sus clientes, la gran mayoría de los negocios permanecen cerrados, luciendo las principales calles del Centro con nula actividad.
Por medio de un recorrido realizado en las zonas que suelen tener una intensa vida nocturna, nos pudimos percatar que derivado de la contingencia provocada por el coronavirus y atendiendo en su momento el periodo de cuarentena. La calle Carranza lució prácticamente vacía, como pocas veces se observa. Bares, cafés, taquerías y demás establecimientos ubicados sobre la arteria antes mencionada, continúan con la cortina abajo. Los pocos negocios que se animaron al abrir, lo tuvieron que hacer acatando las medidas preventivas como el desinfectar constantemente zonas comunes, dejar espacios vacios entre comensales, el uso de gel antibacterial y no abrir a más del 50% de su capacidad. Lo mismo sucedió en el Jardín de San Marcos, el cual lució distinto a cualquier otro día y bajo otras circunstancias; bancas vacías y sus andadores recorridos por poca gente, se pudieron observar.
Quedó comprobado que la cuarentena recomendada por las autoridades del sector salud ha sido acatada por la gran mayoría de las personas, quienes a pesar de que el país y el estado se encuentran en fase 1, han reconsiderado no exponerse de manera innecesaria. Se espera que paulatinamente los negocios vayan regularizando su funcionamiento trabajando a menor capacidad, con la intención de evitar pérdida de empleos.
Finalmente, al norte de la ciudad, en Colosio, la zona más exclusiva en cuanto a centros nocturnos, también lució irreconocible, más del 90% de los negocios lucían cerrados.