Un impuesto a las herencias y al patrimonio podría ser implementado en México a partir del próximo año, a sugerencia de la OCDE para fortalecer los ingresos públicos tras el COVID-19, destacó el ex presidente del Colegio de Contadores Públicos, José Alfredo Franco Hernández.
El especialista comentó que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ha venido sugiriendo a los países miembros implementar este tipo de impuesto a las herencias y al patrimonio donde la mitad de los mismos ya lo aplican y que puede coadyuvar en la necesidad extraordinaria de recursos por el tema COVID. “La sugerencia de la OCDE en 2020 a los países miembros fue visualizar la implementación de este tipo de impuestos al menos de manera transitoria que permitan recaudar un ingreso extraordinario para hacer frente a la pandemia”.
Recordó que en México ya hay un antecedente de esta propuesta que data del año 2018 por parte de un diputado federal de Movimiento Ciudadano quien presentó la iniciativa, la cual quedó en el tintero, donde proponía modificar 4 artículos de la Ley del Impuesto sobre la Renta para que las personas que percibían herencias por montos superiores a 10 millones de pesos causaran un 10% de Impuesto sobre la Renta, si supera los 20 millones que fuera de 20% y si es de más de 30 millones que fuese del 30%. “El principal objetivo de esta modificación, adicional a aumentar la recaudación de impuestos era reducir la desigualdad entre clases sociales”.
Enfatizó que dicho impuesto no es nuevo en el país, pues ya estuvo vigente en el periodo de 1926 a 1961 y en 1962 desapareció y desde entonces las herencias que percibe cualquier persona son exentas de impuestos. Sin embargo, ante la sugerencia de la OCDE, MORENA ya lo trae en la mira y hay una alta posibilidad de que dicho impuesto sea incluido en la propuesta de Reforma Fiscal en septiembre próximo y que de aprobarse podría iniciar su aplicación en enero de 2022, donde entre las afectaciones pudiera generar una posible fuga de capitales. “La gente diría, mejor me llevo mi patrimonio para que me genere rendimientos donde no me vayan a cobrar un impuesto por tener patrimonio o por transmitirlo a través de una herencia, ese sería el punto negativo que se pudiera dar”.