Por J. Jesús López García

 Una parte importante en el corazón de la traza urbana de la ciudad de Rincón de Romos, la conforman algunas manzanas que albergan espacios construidos, así como ámbitos libres. Dentro de los primeros, identificamos la Presidencia Municipal, por la calle Hidalgo; paralelamente en la esquina con el andador Hombres Ilustres y la Plaza Principal, la Casa Pastoral Parroquial, una amplia casona en donde se llevan a cabo actividades educativas pastorales, y también alberga el monasterio de monjas. Amplia zona verde con una vegetación exuberante de frondosos árboles, y un quiosco al centro del espacio con varios pasos que dirigen a él, todo ello semeja un bosque, un jardín: la Plaza Principal.

Por el norte, se llega a la plaza a través del andador Libertad, con un piso de piezas de colores negro, rojo y “terracota”, dispuesto diagonalmente con respecto a las manzanas; por el oriente, se alza la Parroquia del Señor de las Angustias, un excelso espécimen de arquitectura sacra, todo él, levantado con diferentes tipos de piedra en tonos ocres, contrastando con un aplanado de color amarillo de la fachada principal, lo que le da un tornasol particular.

Las perspectivas que se logran con el contraste de la escala y proporción, de la parroquia y las fincas localizadas en el norte al recorrer el andador-calle Iturbe, son muy atrayentes para el viandante, pues los diferentes elementos urbanos que lo conforman permiten disfrutar una sombra refrescante bajo los árboles, así como una apertura visual al término del “estrecho” camino, y descubrir un espacio abierto de dimensiones mayúsculas: la Explanada Municipal. Al fondo, un edificio se yergue sobrio; un paralelepípedo con dinámica horizontal, cuyas fachadas sur y norte, poseen   siete vanos; las oriente y poniente, doce, culminados todos con arcos escarzanos. Un esquema lineal, con un espacio principal –el área de piedras- al cual se accede a través de un corredor perimetral. Por el sur, hay una entrada principal y dos secundarias; por el oriente, una principal; el norte dos secundarias y el poniente no cuenta con alguna.

Una vez en el interior, se perciben espacios estrechos en los corredores, pues las “piedras”, se han convertido en locales “cerrados” con mallas ciclónicas, solamente sobresaliendo en lo alto, la cubierta con estructura y lámina metálicas. La variedad de productos, tanto la zona central, así como en los locales laterales, son múltiples: comida, ropa, frutas y verduras, manicure y pedicura, carne, cachuchas, sombreros, cintos, artículos electrónicos y todo lo concerniente a celulares, entre otros. Dos altares resguardan, tanto al mercado, como a los locatarios y a los “marchantes”: el norte con la imagen de un cristo crucificado; la sur con la Virgen de Guadalupe.

El mercado es de dos niveles; los corredores laterales –boleros incluidos-; el orientado hacia la Explanada Municipal con doble altura, lo que provoca un mezzanine -los situados en el oriente y norte, con altura “estándar”, y el poniente con altura doble-, y el espacio central con dos tantos y medio. Se accede a la planta alta por medio de dos escaleras localizadas en los extremos suroeste y norte. El área de comidas de birria, menudo y antojitos, ocupan tres de los lados: sur, oriente y norte; el poniente diversos productos como bolsas, mochilas, chamarras deportivas, cintos, ropa y artículos de piel.

Entrando por el sur, en el muro hacia la izquierda, se encuentra una placa metálica con la leyenda: Mercado Municipal “Dr. Francisco Guel Jiménez”. Construido con fondos del Estado y Municipio. Gobernador del Estado. Dr. Francisco Guel Jiménez. Presidente Municipal. C. Manuel Romo Castorena. Rincón de Romos, Ags. 15 de septiembre de 1970.

Sin duda alguna, que el mercado “Dr. Francisco Guel Jiménez”, se ha entronizado como hito importante, tanto en lo arquitectónico-urbano, así como en lo económico y social, para los habitantes de Rincón de Romos desde su construcción en la década de los setenta del siglo XX.