El núcleo de Jesús María, Aguascalientes, con la Plaza-jardín Principal, la Parroquia de Jesús Nazareno, los portales que albergan locales comerciales, la Presidencia Municipal y, a un costado de ésta, el mercado, constituyen los elementos arquitectónico-urbanos donde día a día se desarrollan múltiples actividades, tanto de los locales como de los visitantes, pues Jesús María ofrece una variada gama de productos altamente demandados. Las calles aledañas al conjunto cuentan con la misma vocación comercial. Los lados suroeste y noreste de la Plaza, a modo de galerías con cerramientos de arcos escarzanos en planta baja, y vanos rectangulares en cada eje de ellos, contienen espacios que alojan empresas comerciales altamente conocidas, así como puestos que preparan las tradicionales gorditas de guisado y las infaltables carnitas.

La Plaza-jardín, elemento sobre el cual se disponen todos los demás sistemas arquitectónicos, conserva la vegetación y los frondosos árboles que brindan sombra sobre la multiplicidad de bancas y arriates. Un quiosco y una fuente están dispuestos sobre el eje principal de la entrada principal, que coincide con el de las entradas al atrio y al templo de la Parroquia.

La iglesia de Jesús de Nazareno, en cuyo pórtico con dos arcos de lanceta en el vano, pilastra y un haz de columnillas estriadas y capiteles con cierto dejo gótico en los laterales, se encuentra la fecha de 1880, clave para llevar a cabo una reconstrucción histórica de las etapas del templo.

En el sureste de la Plaza, en la esquina de las calles Hidalgo y Guzmán, se localiza el Mercado Municipal. El conjunto lo conforman dos importantes grupos: el volumen del mercado y los volúmenes de servicios, el andén de carga y descarga y los servicios sanitarios de damas y caballeros. Tiene dos entradas frente a la Plaza-jardín, una por el andén y otra a través de una escalinata, y un pequeño emplazamiento por la calle Guzmán. En el exterior de esta misma vía, a través de una rampa y una escalera, se accede a cuatro locales, dado el desnivel hacia el sureste.

El esquema arquitectónico en planta es mixto, con una zona al centro del mercado, con dos subzonas, y alrededor de aquella, cuatro áreas, a cada lado unidas por una circulación perimetral. Desde el exterior, se llega por los pasillos con una altura “normal”, donde se encuentran los locales mercantiles, así como las mesas de los que venden comida: birria, menudo, barbacoa, quesadillas, tacos, tortas, mariscos, refrescos y los tradicionales “chocos”. En planta baja, salvo dos establecimientos con venta de sombreros y cinturones, una carnicería y una “piedra” que vende frutas y verduras, todos los demás son de alimentos.

Las entradas por la parte posterior del mercado son a través de los servicios y por el andén, con capacidad para tres vehículos. Para llegar a la planta alta, hay dos escaleras, ambas en los costados reducidos del mercado –sureste-suroeste–. Tanto las tiendas como los corredores están en torno al espacio central de dos alturas y media. Se ofrecen indistintamente antojitos y diversas mercancías. En el edificio, no podía faltar un nicho que alojara a la Santa Patrona del Mercado, la Virgen de Guadalupe, la cual, a través del fervor de los locatarios, los cuida y les brinda “suerte” para que sus ventas prosperen.

El sistema estructural y constructivo está basado en columnas aisladas que sustentan trabes, ambas de concreto armado, y sobre éstas, la losa de vigueta y dovela prefabricadas. La cubierta, de dos secciones inclinadas desde el centro hacia los extremos, es de lámina acanalada encima de montenes (estructura de acero en forma de C) sobre armaduras metálicas. Los pisos son de loseta cerámica. Los muros exteriores, así como los divisorios, son de tabique con aplanados y pintura vinílica. La sobriedad de la propuesta arquitectónica y lo austero de los materiales constructivos hacen que el Mercado Municipal se integre bien al contexto en el cual se encuentra inmerso, resultando en un elemento importante del acontecer habitual en Jesús María.