Por medio de un recorrido realizado en algunas paradas del transporte público urbano de la ruta 50, la cual recorre el tercer anillo, usuarios coincidieron en las carencias del servicio ofrecido actualmente, y consideraron injusta la posibilidad de un incremento en las tarifas, al menos hasta que el servicio sea mejorado notablemente.

Iniciando en la parada que está situada sobre avenida Siglo XXI y cruce con Rodolfo Landeros, fuimos testigos de la odisea a la que se enfrentan todos los días miles de usuarios para llegar a su destino. Además de tener que esperar hasta por un lapso de 30 minutos, no hay garantía de que el autobús se detenga, al pasar desde temprana hora, saturados.

De acuerdo a testimonios de los propios usuarios, pudimos conocer que es urgente la implementación de una programación inteligente de rutas de camiones urbanos, que contemple mayor circulación de las rutas en horas de mayor demanda.

Diego, un joven usuario de la ruta 50 y 42, señaló que “normalmente tengo que esperar hasta más de 30 minutos y pasan llenos, a veces no se paran, se siguen derecho”; agregó que la calidad del servicio urbano merece una tacha, ante las malas condiciones en general del transporte colectivo.

Juan, otro de los usuarios, señaló que antes de que el costo del pasaje sea ajustado se deben de arreglar las unidades; “primero que arreglen los camiones y luego ya que incrementen lo que tengan que incrementar”, señaló.

También estudiantes han salido perjudicados por la falta de cambios en los horarios de salida de las rutas, como es el caso de Esaúl, quien esperaba la ruta 42. El entrevistado dijo que el problema se registra tanto en la mañana como en la noche, cuando los camiones ya no respetan las paradas oficiales. Para evitar llegar tarde, y considerando que algún camión podría no detenerse, se tiene que despertar antes de tiempo: “Me levanto a las 6.30. Aquí normalmente espero entre 30 minutos a una hora”.

En la parada ubicada en tercer anillo a la altura del fraccionamiento Villas de Nuestra Señora de la Asunción, la señora Fernanda confesó que ha tenido problemas para llegar puntualmente a su trabajo de manera constante, toda vez que es irregular el paso del camión, al igual que el resto de las personas sondeadas, y por ello calificó de ineficiente el servicio.

“Tengo que esperar entre 20 a 30 minutos y a veces no se detienen, llego tarde a mi trabajo y tengo problemas. Que no incrementen (la tarifa), mire los camiones que hay, asientos quebrados, con tubos zafados. Si fueran camiones dignos no importaría que subieran la tarifa del pasaje, pero así como están no es justo”, confesó.

De acuerdo a lo reportado en su momento por ATUSA, cada 10 minutos debe de salir de la terminal un camión de rutas de mayor demanda como la 20, 40 y 50 principalmente.