Jacqueline Ponce León
Agencia Reforma

CDMX. -Resiliencia es lo que mejor define a la Aracely Arámbula de los últimos años, con el alma hecha pedazos.
No solamente por el proceso que enfrenta con Luis Miguel sobre la manutención de sus pequeños, del cual, por impedimentos legales, no habla, sino porque ha procesado situaciones tan dolorosas como perder a sus padres.
Al alejarse de la vida pública, compartió tiempo de calidad con sus hijos, Miguel, de 17 años, y Daniel, de 15, y vivió el duelo que le significaron las muertes de su papá, Manuel, y de su mamá, Socorro, ocurridas en 2022 y en febrero pasado, respectivamente.
«Viví un momento muy familiar y hermoso, me olvidé de ser artista, me dediqué a mí y a sanar mi corazón quebrado. Aprendí que la vida es muy rápida y tienes que soltar. La voluntad de Dios es primero y mis padres ahora están en vida eterna. Me hacen muchísima falta, pero ahorita tengo a mi hermano, mi sobrino y, obviamente, a mis hijos. Ellos son los grandes pilares.
Con la intención de sanar y pegar los pedazos de su corazón, recargada en energía y recuerdos, vuelve al teatro para impregnarle su esencia a Perfume de Gardenia, producción de Omar Suárez en la que debutó hace 14 años y que reestrenará en el Teatro San Rafael el 10 de agosto.
«Este trabajo va dedicado a Miguel y Daniel, a mis papás, mi hermano, mis sobrinos y a toda mi familia, que siempre me apoyan y están conmigo al 100. Hace dos años que no estoy bajo las luces de un escenario. Este tiempo lo guardé para mis hijos y para mí, para hacer un recuento de mi corazón quebrado y reconfortar muchas cosas que han sido momentos difíciles, pero tengo la fortaleza que me enseñaron mi madre y mi papá, y sé que les daría mucho gusto ver este espectáculo», dijo Arámbula.