De  gran significación para la actual y siguientes generaciones será el aprovechamiento de la enorme extensión que ocuparon los Talleres Ferrocarrileros, al estar en marcha un programa que permitirá tener una zona comercial, de cines y otros servicios, además, las naves que fueron de Maquinaria Pesada, Pailería y Órdenes de Trabajo, y de Armones, mantendrán su arquitectura original y sólo será adaptada para los fines que se plantean.

Este espacio, de casi 70 hectáreas, fue ocupado por Ferrocarriles Nacionales de México (Ferronales) desde principios del Siglo XX hasta 1999 en que cerró sus puertas, sin embargo el terreno en términos legales pertenecía al único heredero de la familia Escobedo, en este caso Enrique Pasillas Escobedo, que cedió sus derechos al gobierno del Estado. Lo recibió la administración estatal 1998-2004, pero lo único que hizo fue ponerle el nombre Complejo Tres Centurias. En sucesivos sexenios se crearon instituciones culturales y la nave que fue para la reparación de locomotoras se utiliza hasta la fecha como salón de eventos múltiples, asimismo está el CRIT y hay empresas que fijaron sus oficinas en este lugar, mientras que en otro espacio estuvo un tiempo el “corralón” de tránsito, pero en sí es demasiada la posesión para el pírrico aprovechamiento.

Aparte de darle un uso comercial también se crearán oficinas para que varias dependencias gubernamentales se trasladen ahí, entre ellas la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec), que se ubicará entre el CRIT y la biblioteca, con lo que el dinamismo será mayor.

Según Noel Mata, secretario de Obras Públicas del gobierno estatal, está en proceso el proyecto ejecutivo y en el que interviene el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), calculándose que en febrero inicie la primera etapa en las tres grandes naves y concluyan en septiembre. El propósito es dejar intacto lo que esté en buen estado y así se pueda preservar la condición original y sólo mezclarlo con algunos elementos.

De manera paralela se dejará un corredor con predios libres, para que el fideicomiso que administra ese lugar promueva diversos servicios “ancla”, para ello ya está en pláticas con una empresa de cines, como parte del objetivo de tener visitantes a toda hora.

Otra nave se licitó recientemente para su restauración, por lo que se espera que para finales de abril o principios de mayo concluyan los trabajos y se convierta en la sede de la Secretaría de Desarrollo Económico, que actualmente se encuentra en un edificio de la avenida Universidad.

De las cinco grandes naves que fueron el nervio vital de los Talleres, cuatro serán debidamente empleados y la otra quedará para que la próxima administración estatal haga lo que crea conveniente y ante todo que entrelace la restauración con las que actualmente se llevan a cabo.

El propósito central del gobierno estatal es vincular este espacio con el Jardín de San Marcos, creándose así una travesía turística que abarque los palacios de gobierno, municipal y legislativo, la Catedral y otros lugares que se encuentran en la zona centro.

Enhorabuena por darle un nuevo uso a unas instalaciones que fueron vida y movimiento de Aguascalientes a lo largo de casi cien años y ahora, en la tercera decena del Siglo 21, abre nuevas oportunidades de energía, fuerza y empuje a favor del renglón turístico.

CHICUELOS AL RETOZO

A partir que se dio la voz de arranque para las precampañas, de inmediato chicos y chicas que aspiran a un cargo de elección popular, o que pretenden repetir en el que actualmente ocupan, pusieron en marcha toda su sapiencia para atraer la atención de los ciudadanos (algunos dicen que sólo embabucan, porque de todo lo que prometen y se comprometen nada cumplen), pero ahí van con sus campañitas presenciales y en línea.

La actual 64 Legislatura entró en un “receso” de casi cinco meses, aún cuando sus integrantes aseguren que sí trabajarán, pero si una parte de ellos y de ellas deben estar en sus oficinas y al mismo tiempo andan en pos del voto difícilmente podrán dedicarle el tiempo necesario para el análisis de los asuntos que deban dictaminar, además que al estar en funciones seguirán recibiendo completas sus “dietas” (salario), lo que demuestran lo maravilloso que es comer pinole y cantar al mismo tiempo. La pregunta obligada es ¿Quién lo autorizó? y la respuesta no podía ser otra que ellos mismos lo hicieron, al considerar que tienen el don de ubicuidad.

Son tan originales que tuvieron la precaución de poner bajo siete llaves los 550 asuntos que están en la “congeladora”, pese a que la Ley Orgánica del Poder Legislativo, en su artículo 125, establece que ninguna iniciativa podrá dejar de dictaminarse en el período ordinario de sesiones que se turne a comisión o en el inmediato siguiente. Uno de esos asuntos ha estado tanto tiempo en “estudio” que cada uno de los parlamentos se lo hereda al siguiente, y en el actual le dan demasiadas vueltas, porque no se animan a aprobar o rechazar la Ley del Aborto, debido a las implicaciones sociales y políticas que habría, sea cual fuere la decisión que tomen.

Aunque se dice que la actual ha sido la peor legislatura en la historia, difícilmente alguna se pueden adjudicar ese “honor”, puesto que entre las precedentes han tenido sus propias “perlas”, como la LVII (1998-2001), que tuvo un ministro religioso como parte de la bancada del Partido Acción Nacional, que pese a la prohibición de que alguien de esa condición pudiera acceder a un cargo de elección popular, no hubo el mínimo intento para evitar que sucediera, lo que se prestó a la chunga, ya que uno de los diputados (Víctor Hugo Romo Córdova) se hincó en plena sesión para pedirle su bendición. El clérigo siguió en su curul los tres años y en sus ratos libres encabezaba ritos religiosos en la comunidad a la que servía.

En la LXI (2010-2013) fungió como diputado Francisco Gabriel Arellano, luego de que pidió licencia como presidente municipal de Aguascalientes. Como edil ni como legislador  develó el misterio que hasta la fecha sigue sin resolver sobre el costo real del helicóptero que adquirió para el Ayuntamiento y el pago que se hizo de miles de chalecos protectores para los policías, que no pudieron utilizarse por no ser apropiados para apoyar a los guardianes, además de que prometió que durante su gestión de alcalde se harían espacios electrónicos en los pasos a desnivel para uso de las personas mayores, lo que fue sólo un sueño de verano.

Lo descrito es apenas una pincelada de lo que se ha registrado en cada legislatura, de manera que la actual no debe sentir ningún bochorno por el pobre trabajo que ha realizado, al fin que las otras han estado en las mismas condiciones, por lo que sin vergüenza pueden implorar el voto y prometer que ahora sí habrá respuesta.

HOMENAJE

Ex alumnos de la selección de futbol del Instituto Tecnológico de Aguascalientes (ITA) le dedicaron un mensaje a su maestro, Armando Padilla Urenda, ante su fallecimiento ocurrido en la penúltima semana de diciembre, lo que habla del buen recuerdo que dejó y tan es así que pese a los años transcurridos desde que coincidieron en los campos su ejemplo siguió vigente. Lo que distinguió a Armando fue la seriedad con que tomó las actividades que desempeñó a lo largo de su vida, lo cual le permitió tener una cercanía son sus alumnos pero sin que se pasara la barrera. Fue también director técnico del inolvidable Club Cebras y le tocó vivir una de la tantas rivalidades que ha habido a lo largo de la historia entre los deportistas de San Luis Potosí y Aguascalientes, al grado que en una ocasión apedrearon aquí el autobús de los potosinos y en venganza los querían golpear al término del juego que tuvo lugar en San Luis, por lo que Padilla Urenda ordenó a sus jugadores que se mantuvieran al centro del campo en tanto llegaba la fuerza del orden, que los escoltó hasta fuera de esa ciudad. Como promotor del Centro Deportivo Ferrocarrilero organizó torneos de futbol, basquetbol, natación, tenis, arco y flechas y futbolito, además anteriormente desempeñó como empleado en las oficinas generales de los Talleres Ferrocarrileros, aunque su pasión fue el futbol, que practicó en sus años mozos al ser centro delantero del equipo local América, que junto con el Club Morelos hicieron época en la ciudad.