Es perjudicial recurrir a la automedicación de enfermedades respiratorias; en cambio hay que mantener una dieta vasta en frutas cítricas, como las naranjas, mandarinas y toronjas, las cuales tienen un alto contenido de vitamina C, calcio y fibra, nutrientes que ayudan a disminuir el riesgo de padecer molestias en las vías respiratorias; además, por ser frutas de temporada, son baratas.
Cuando baja la temperatura, las actividades cotidianas son reducidas y aumenta la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos y grasas, así como de bebidas altas en azúcares para mantener el cuerpo caliente. La poca o nula actividad física y un metabolismo lento, originan la acumulación excesiva de grasa.
Una alimentación con escasos nutrientes puede suscitar el desarrollo de padecimientos respiratorios tales como gripe, faringitis, amigdalitis, bronquitis, neumonía, entre otros, al no contar el organismo con los suficientes anticuerpos y defensas.
El doctor Antonio Hernández Jiménez, coordinador de Prevención y Atención a la Salud del IMSS, recomendó consumir de tres a cuatro raciones de fruta entera preferentemente y no en jugo, para no perder las propiedades vitamínicas que puedan aportar; preparar los alimentos a la parrilla, al vapor u horneados, prescindiendo de grasas saturadas; y para hidratarse beber infusiones calientes o té, evitando las bebidas con sustancias demasiado estimulantes, además de mantener la actividad física diaria.
Insistió en la importancia de no automedicarse ante el menor síntoma. Lo apropiado para un diagnóstico y tratamiento correcto de enfermedades respiratorias es acudir a la Unidad de Medicina Familiar correspondiente, donde además se brinda orientación y asesoría nutricional para la alimentación adecuada.