Abel Vázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Durante la pandemia del Covid-19, ha crecido el número de jóvenes que paga sus estudios universitarios con el fruto de su trabajo, así lo indica la quinta edición de la Encuesta Nacional de Egresados del Centro de Opinión Pública (COP) de la Universidad del Valle de México (UVM).

De acuerdo con la investigación, el porcentaje de estudiantes que costea un programa académico con sus propios ingresos pasó del 16 al 21 por ciento durante el último año, lo que representa un aumento del 5 por ciento.

En opinión de Verónica Baz, fundadora de profesionistas.org.mx y secretaria técnica de Méxicos Posibles, este fenómeno ocasionó que los universitarios adoptaran una postura más crítica en cuanto a la calidad de su educación.

Si bien lo anterior ocasionó que los padres pasaran del 50 al 43.9 por ciento en materia de financiamiento, siguen constituyendo la principal fuente monetaria de los jóvenes.

Los resultados también reflejan el creciente interés por introducirse al mundo laboral y de continuar con su formación académica.

Según la encuesta, el 23.6 por ciento de los participantes afirmó haber empezado a trabajar antes de iniciar sus estudios de nivel superior, esto es 8 por ciento por encima de los resultados obtenidos en la edición anterior.

“Esta cifra nos habla de la necesidad que tienen las personas, incluso aquellas que ya están dentro del mercado laboral, de estudiar una carrera universitaria y formalizar su aprendizaje”, acotó Adriana Rico Villanueva, coordinadora del COP, durante la presentación de la investigación.

En tanto, el 27 por ciento aseveró haber conseguido su primer empleo mientras estudiaba.

En este aspecto, Carmen Ofelia García Gómez, gerente de Vinculación Gubernamental y Académica de ManpowerGroup, resaltó la relevancia de realizar prácticas profesionales durante la carrera, ya que además de constituir un primer acercamiento al rubro laboral, representa la oportunidad de adquirir conocimientos y habilidades.

“(Las prácticas profesionales) permiten que los estudiantes puedan obtener esta experiencia profesional que es la primera puerta de entrada a un lugar donde podrán desarrollarse profesionalmente”.

Comunicación verbal, toma de decisiones, liderazgo, trabajo en equipo, redacción, negociación y manejo de software especializado son las capacidades con mayor utilidad para los egresados en sus trabajos, según la encuesta.

Rico Villanueva destacó el ascenso de la comunicación verbal en el último año, pues pasó de 86.03 a 89.80 por ciento, colocándose a la cima de las otras.

“No nos va a extrañar porque en un contexto como el que vivimos de confinamiento, donde el contacto y la interacción en el ámbito laboral cambiaron, fue mucho más estimada”.

En esta edición, el dominio de la lengua extranjera descendió del puntaje 60.82 al 55.60.

A juicio de García Gómez, esta disminución no debe malinterpretarse ni ocasionar que se le considerarse como una habilidad de poca relevancia, pues los segundos idiomas siguen siendo altamente valorados para aspirar a mejores condiciones laborales.

“No lo dejaría de lado. En muchos casos hablamos de que el inglés es el más valorado de todos, pero otra opción es el idioma portugués que también tiene una muy buena demanda debido a que el mercado brasileño es muy grande y le gusta realizar negocios en su idioma”, explicó.

En cuanto a los egresados que optaron por ser profesionistas independientes, el estudio señala los tres motivos principales para elegir esta modalidad: no encontraron trabajo (34.7 por ciento), necesitaron aumentar sus ingresos (27.4 por ciento) o manejar mejor su tiempo (12.6 por ciento).

En la edición referida, esta modalidad profesional tuvo un incremento de 6.6 por ciento, pues pasó del 21 al 27.6 por ciento en el último año.

En contraste, el porcentaje de jóvenes que consiguió un puesto en una empresa disminuyó del 56 al 48 por ciento en el mismo lapso del tiempo.

Lo anterior como posible consecuencia de las complicaciones del mercado laboral originadas a raíz de la pandemia del Covid-19, de acuerdo con las especialistas.

En el aspecto del emprendimiento, se muestra un descenso del 6.3 por ciento de los negocios abiertos con respecto al año pasado.

Para Baz, dicho rubro representa un área de oportunidad, pues el emprendimiento no sólo constituye una alternativa para las personas que no consiguen empleo, sino que se trata de una forma para construir nuevas fuentes de trabajo.

En lo referente a la elección de carrera, la investigación enlista las principales razones que los jóvenes tienen al decidir su camino profesional: la institución oferta la carrera de interés, calidad académica, ubicación, configuración del plan de estudios, razones económicos y prestigio.

En el rubro económico, el 57.4 por ciento de los participantes asegura recibir ingresos mensuales de hasta 8 mil pesos, el 27.2 por ciento de 8 mil 001 a 15 mil pesos, y el 15.5 por ciento sobrepasa los 15 mil 001 pesos.

De acuerdo con el estudio, las carreras impartidas en universidades públicas con los promedios salariales más altos son Ciencias de la Computación y Sistemas Computacionales, Electrónica y Automatización y Medicina.

Mientras que para las casas de estudio privadas son Ingeniería Mecánica y Metalúrgica, Ingeniería Mecatrónica, Mercadotecnia y Publicidad, Ciencias de la Computación y Sistemas Computacionales.

La Encuesta Nacional de Egresados 2021 reunió 11 mil 648 respuestas dadas por egresados tanto de instituciones públicas como privadas cuyas edades oscilan entre los 21 y 30 años. Los datos fueron recopilados de forma virtual entre abril de 2020 y marzo de 2021.

El 54.2 por ciento de los participantes fueron mujeres y 45.8 por ciento, hombres.