Durante la presentación de la Estrategia Integral en la nueva normalidad para el fortalecimiento de las instituciones de educación superior, derivado de la implementación del modelo híbrido, el director del IEA, Ulises Reyes Esparza, informó que las nuevas condiciones de semáforo verde favorecen la transición hacia un nuevo modelo que contempla clases presenciales.
Aseveró que los resultados de la encuesta a este nivel educativo reporta que el 52% de los estudiantes dijeron sentirse no preparados y nada preparados para continuar el proceso a distancia.
Ante ello se requiere que todos los actores educativos trabajen unidos y se adopten las medidas preventivas necesarias; cerrar filas y tomar decisiones basadas en ciencia, en estudios y metodologías, para continuar en la ruta de construcción de la educación en el estado, por el bienestar de los jóvenes.
José Manuel Roqueñi Rello, director de Impulso Educativo, mencionó que el estudio se aplicó en cuatro instituciones de educación superior en el estado, para conocer su situación durante la contingencia por COVID-19, abarcando tres aspectos primordiales: académico, socioemocional y de salud.
“Se realizaron entrevistas a directores, se aplicaron encuestas a 1,857 estudiantes y 468 docentes de nivel superior para conocer el impacto que tuvo el confinamiento en alumnas y alumnos, los retos que enfrentaron y cómo lo solucionaron, señaló.
La educación superior debe fortalecer la atención socioemocional como aspecto fundamental para lograr la eficiencia del proceso de aprendizaje, garantizar acceso a la tecnología y el equipo necesario, realizar las adecuaciones a la infraestructura educativa y dar seguimiento oportuno de formación práctica y adaptación curricular.