La crisis sanitaria que ha provocado la expansión del coronavirus por el mundo, ha hecho que muchos gobiernos declaren el estado de alarma en sus países. Esto ha llevado a que muchas empresas se hayan visto obligadas a cerrar sus negocios.

Estos cierres han sido totalmente imprevisibles para los pequeños comercios de nuestro país por lo que muchos de ellos se han visto obligados a solicitar préstamos durante el coronavirus para poder afrontar los gastos que tiene un negocio cerrado o abierto bajo ciertas condiciones, como son el aforo y las medidas de seguridad.

Tanto es así, que la Confederación Española de Comercio, conocida también como CEC, ha elaborado ya la segunda edición de las llamadas “Encuesta de Comercio: COVID-19”. En ellas, se pretende recopilar información sobre el negocio, pero ¿con qué objetivo?

El objetivo es realizar un seguimiento de las preocupaciones y necesidades del pequeño comer, así como de las expectativas o el futuro de ellos durante la crisis sanitaria del COVID-19. Las provincias analizadas en orden de mayores comercios encuestados son Vizcaya, Valencia y Zaragoza. Y, además, los sectores de comercio que se analizan son el de textil y el de calzado, el de electrodomésticos, seguidos muy de cerca por los comercios de alimentación y los de decoración y mobiliario.

Los primeros resultados obtenidos en esta encuesta afirman que el 52,5% de estos pequeños comercios se han visto obligados a pedir un crédito a alguna entidad bancaria con el fin de poder hacer frente a sus pagos.

Con ello, han mostrado la dificultad del que préstamos solicitado sea concedido. Un 32% de los comercios encuestados ponen de manifiesto que el trámite para la obtención del préstamo, dando como resultado que más de un 11% haya visto rechazada su petición. Aunque, muchos otros no han tenido ningún problema en este aspecto.

Otro de los temas que se analizan en esta encuesta de la CEC es el alquiler de los negocios. Se pregunta a los comercios minoristas si ha existido la posibilidad de negociación de los precios del alquiler o el fraccionamiento de pago ante un cese de la actividad. En este aspecto, teniendo en cuenta que cerca de un 34% eran ya propietarios del local y no tenían ese problema, casi un 27% han confirmado que no han podido llegar a un acuerdo con sus arrendatarios y no han podido llevar a cabo una negociación de la cuota de alquiler. Esto ha sido fatal para los pequeños comercios porque han tenido que abonar la cuota íntegra cada mes si tener ningún ingreso en el negocio.

 No obstante, en contraposición, más de un 11% sí han tenido la posibilidad de aplazarlos, más de un 7% han podido retrasar el pago, acumulándose cuando se de por terminado el cese de actividad y un 15% ha conseguido tener una rebaja en la cuota de alquiler.

La conclusión para muchos comercios es que las medidas por parte del Gobierno de nuestro país en relación a la llamada moratoria de las cuotas del alquiler son ineficientes. Solo un 8,6% piensan que esas medidas son suficientes, pero un 20% piensan que los plazos deben ser de más duración y casi un 64% afirma que deben acoplarse más ayudas para pagar el alquiler.

Se ven claras las razones por las que casi la mitad de los comercios minoristas han tenido que solicitar un préstamo a alguna entidad bancaria.

Se han planteado muchas soluciones para fomentar el comercio durante el confinamiento y el estado de alarma. La más habitual es iniciar una estrategia de venta online o a distancia. Es una buena forma de reactivar un negocio durante el estado de alarma, pero en la encuesta se pone de manifiesto que casi un 70% no han podido llevar a cabo este tipo de venta por diferentes motivos.

Sin embargo, el 30% restante que sí que ha puesto en marcha la venta online se han adentrado en mejorar sus estrategias en el ámbito digital. Así, un 72,5% de ellos han integrado aplicaciones de mensajería en sus negocios y han mejorado sus intervenciones en las redes sociales de su empresa y en su página web.

A pesar de esto, más del 90% afirma que las ventas a través de este medio no han sido suficientes para tener una facturación donde los ingresos sean mayores a los gastos.

 Para terminar, se ve claro por qué el repunte en la solicitud de préstamos se ha visto efectuada. Así, ahora que se ve un poco la luz y con la implantación de las fases para llegar al estado de nueva normalidad, los comercios piden créditos al banco con el fin de abastecerse con los materiales que son necesarios para abrir su negocio con total seguridad. Como son las mascarillas, las mamparas protectoras, los guantes y los geles hidroalcohólicos.

¡Participa con tu opinión!