Ante críticas al instituto, dice “no somos débiles”

Este año, el Instituto Estatal Electoral (IEE) ejercerá un poco más de treinta y dos millones de pesos, de los cuales cerca del 80% se destinará al pago de nómina, el resto se aprovechará para la preparación del proceso electoral que se avecina el próximo año, así lo informó el consejero presidente, Fernando Landeros Ortiz.
Dicho presupuesto se aprobó durante una sesión ordinaria celebrada el día de ayer; se detalló que lo asignado para el 2017 es cinco millones mayor respecto a lo que se ejerció durante el pasado año.
Específicamente para los preparativos que habrá de hacer este organismo para los comicios del 2018, se destinaran 6.4 millones de pesos; “el resto, se distribuirá mes con mes para los gastos del instituto”, apuntó Landeros Ortiz.
En otro tema, Landeros Ortiz reconoció que los comicios del próximo año serán los más grandes e importantes para el organismo que representa a nivel local; asimismo y respondiendo a las críticas que han hecho diferentes medios de comunicación nacionales, aseguró que no se cuenta con autoridades electorales débiles, y más bien considera que serán enérgicas en las próximas elecciones.
“Vamos a estar prácticamente todo el país en elecciones concurrentes con el Instituto Nacional Electoral (INE), por lo que estamos llamados a fortalecer los vínculos de comunicación con ellos para responder a ese reto”.
En la misma sesión con carácter de Ordinaria, la consejera electoral, Diana Cárdenas Ornelas se dirigió a los presentes para dar a conocer los esfuerzos que se llevarán a cabo por diferentes actores este año en materia de Educación Cívica y Participación Democrática. Manifestó que con este objetivo el INE dio origen a la Estrategia Nacional de Cultura Cívica (ENCCIVICA), que pretende acortar la distancia que separa a los ciudadanos de los procesos de toma de decisiones sobre la vida pública, de la desconfianza sobre el cumplimiento de las normas y del desencanto de los resultados entregados por las instituciones públicas, generada por la debilidad de la cultura democrática de los mexicanos.