RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Sin duda que para una inmensa mayoría de ciudadanos la vialidad es algo fundamental en el devenir cotidiano. Y no solo para los que poseen algún vehículo sino también para los que no lo tienen pues de cualquier manera utilizan los servicios del transporte público, ya sea autobuses o taxis, para el traslado diario a sus centros de trabajo, estudio, hospitales, a sus compras diarias, etc. Y Aguascalientes desde hace ya muchos años había venido sufriendo de un tránsito vehicular lento en sus principales avenidas, como lo son los anillos periféricos. Al principio era el primero, pues todo se desarrollaba dentro de la mancha urbana que es el centro de la ciudad. Ya con el segundo anillo el traslado de vehículos por esa avenida se fue incrementando hasta llegar a ser en ciertos cruces demasiado lento. Y ahí empezaba el calvario para los ciudadanos pues era tiempo que se perdía y se gastaba en combustible por ir a marcha lenta o por estar parados esperando que poco a poco se desfogara el tráfico para avanzar. Desde que este fenómeno atañe no solamente a los automovilistas, sino también a quienes usan el transporte colectivo, que es normalmente gente de bajos recursos, pues aumenta el tiempo de sus traslados y probablemente el de más importancia: el costo de los pasajes. Aunado a lo anterior el aumento anualmente en el número de vehículos particulares incide sin duda al aumento de la congestión y es que los efectos perniciosos de la congestión perjudican y caen sobre todos los habitantes de las ciudades en términos de deterioro de su calidad de vida en diferentes aspectos, como más contaminación tanto acústica como atmosférica así como el  impacto negativo incidente en la salud mental. Por ello, de una forma u otra, nadie queda a salvo de sus consecuencias.

Le comento lo anterior debido a que el gobernador Martin Orozco Sandoval ha tomado muy en serio el que Aguascalientes las avenidas más transitadas sean en verdad vías rápidas y evitar con ello los efectos negativos arriba mencionados y eso se logra obviamente construyendo pasos a desnivel en puntos estratégicos lo cual ha logrado relajar de manera importante que la circulación vehicular sea más rápida.

Y viene a colación el comentario cuando el día de ayer, con mucha sorpresa me enteré que el paso a desnivel que se estaba construyendo en la intersección de la Avenida Aguascalientes y Salvador Quezada Limón ¡Se estaba inaugurando!… ¡se estaba poniendo en servicio a las ocho de la mañana! En efecto, el gobernador cumpliendo a una promesa con los vecinos de ese lugar cumplía, como se dice, en tiempo y forma. Rápidamente vino a mi mente como tan solo hace cuatro meses al circular un domingo por ese lugar observé que estaban iniciando las obras. Pensé de inmediato en ese momento que de menos se llevarían unos diez o doce  meses, como antaño, cuando otros gobiernos estatales realizaban ese tipo de obras, que la ciudadanía no deseaba precisamente por el tiempo interminable que se llevaban para concluirlas. Por eso la sorpresa de ver que este paso a desnivel estaba poniéndose a funcionar en lo que considero un tiempo record… ¡Cuatro meses!,  y para ello se debe reconocer a quienes construyeron esta obra que la realizaron con premura para cumplir el compromiso realizado con el gobernador de no afectar con mucho tiempo a la población… ¡y cumplieron! Y curiosamente la población se ha ido dando cuenta que la construcción de los pasos a desnivel ha ido siendo cada vez más corta, la verdad no se si se deba a que haya nuevas técnicas para este tipo de obras o que intervengan mas trabajadores de la construcción en las construcciones para avanzar más rápido. Hubo en anteriores administraciones puentes o pasos a desnivel que duraron hasta un año en ser terminados, con las consabidas molestias para la ciudadanía y comerciantes vecinos de donde se realizaban las obras. Con Martín Orozco el paso a desnivel de Colosio y Miguel de la Madrid duró como cinco meses y medio y de ahí pal real ha ido a la baja el tiempo de terminación de este tipo de obras.

Con esta obra el gobernador deja muy bien asentado que su preocupación es el flujo continuo, lo que conlleva ahorrar tiempo y lo que significa convivir más con la familia, llegar más rápido de un punto a otro, ¡ahorrar gasolina!  Por lo anterior hay proyectos de construir más puentes peatonales, algunos con elevadores –ya existe uno allá por el fraccionamiento Del Valle-.

Ya con esta nueva obra los automovilistas, principalmente los transportistas, deberán tener cuidado al usar este paso a desnivel pues todavía no se van a desaparecer los semáforos, por lo tanto al salir del paso a desnivel los que van hacia el sur se encontraran con un semáforo, que es el del río san Pedro, el cual todavía no se puede eliminar hasta que a principios del año entrante se haga una obra complementaria de la lateral del río que llegue hasta Aquiles Elourduy.

El gobernador ya anunció dos proyectos de este tipo muy importantes a realizar: El primero en el C-4, allá por el Hospital de la Mujer y un mega distribuidor enfrente del monumento al Papa, los cuales prometió realizar con una velocidad importante para molestar lo menos posible.

Creo que así como se critican obras o acciones gubernamentales, también hay que reconocer cuando se trabaja con efectividad y rapidez en beneficio de la comunidad, cumpliendo metas y promesas.