Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) denunció que Édgar Riou Pérez y Ulises Bravo Molina, primo y medio hermano del Gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, han sido beneficiados del erario y tienen injerencia en las decisiones de Gobierno sin ser funcionarios.
Además, exhibió que Bravo Molina incorporó a una red de amigos a cargos públicos clave en el Gobierno del Estado.
Entre ellos se encuentra Leticia Nolasco Ortigoza, quien pasó de ser ex Directora General de Obras y Desarrollo Urbano en Coyoacán, a encargada de despacho en la Secretaría de Obras Publicas de Morelos.
Bravo, quien se ostenta como asesor del Gobernador, se desempeñó como encargado de despacho de la Jefatura Delegacional de Coyoacán, donde también fue director general Jurídico en la pasada Administración.
De la misma red forman parte René Roberto Castañeda Gómez, ahora director general de Obras en Morelos; José Ignacio Gordillo, director de Caminos y Puentes; y Valente Jaime Sánchez, director general de Obra Educativa.
Aunque formalmente no tiene cargo alguno, funcionarios estatales y diputados locales afirmaron que Bravo palomea los contratos de obra pública, por los cuales recibe “moches”.
De acuerdo con el expediente de la denuncia que la UIF presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR), Bravo refleja un perfil económico que no justifica las operaciones detectadas en sus estados financieros.
En el caso de Riou, la UIF detectó que se ostenta como comprador y vendedor de zapatos, pero de 2014 a 2018 no declaró al fisco. En cambio, de octubre a diciembre de 2018 y de enero a diciembre de 2019, el Gobierno de Morelos le transfirió un millón 320 mil pesos sin justificación.
Riou no declaró al fisco esos ingresos ni sus operaciones con terceros, por lo que es inusual e irregular cada uno de los montos operados por el Sistema Financiero Nacional.