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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Los extremos del cambio climático: tras semanas de sequía, la primera lluvia del año en la Ciudad llegó ayer con granizo… y complicaciones.
“Esto nos habla de la incertidumbre climática”, asegura Eduardo Vázquez, de Agua Capital, “con una temporada larga de sequía profunda es difícil prever el clima”.
La última vez que la Conagua registró una lluvia considerable había sido en septiembre de 2020. A la de ayer le bastaron dos horas para complicar el Valle de México y, especialmente, el Centro Histórico.
Con 33.27, el pluviómetro ubicado en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento -donde una lona se venció- fue el que más milímetros registró.
En el Templo Mayor, el granizo fue tanto colapsó la techumbre central.
“¡Dramático! Con una granizada histórica se acaba de colapsar la cubierta de la Casa de las Águilas”, tuiteó Leonardo López Luján, el director del proyecto arqueológico y quien al cierre de la edición permanecía en el lugar evaluando los daños.
El Zócalo se pintó de blanco por varios minutos y, cuando vino la calma, algunos aprovecharon para hacer muñecos con el hielo.
La mitad de la techumbre del Mercado Moderna, en Benito Juárez, tampoco resistió y se desplomó, sin que se registraran lesionados. En total, en seis puntos las anegaciones fueron considerables, el más profundo, en San Antonio y Periférico, donde el agua alcanzaron los 60 centímetros.
En diferentes colonias – como Polanco, Condesa, Mixcoac, Roma, Las Águilas y San Miguel Chapultepec- se registraron interrupciones de luz y de servicios de internet. Hasta el sistema Ecobici avisó a las 21:00 horas que, por problemas de conectividad, algunas estaciones presentaban afectaciones.
Cayeron árboles en Patriotismo y Viaducto, en la Colonia Escandón, así como en Nicolás San Juan y Parroquia, en la Del Valle; así como en Canal de Miramontes y Dalias, Jardines de Coyoacán. En este último punto, una persona resultó lesionada.
Todavía hasta las 22:00 horas, Protección Civil seguía reportando atenciones vía su cuenta de Twitter.

¿SOSTENIDO?
Pese a la intensidad de la caída de ayer, Eduardo Vázquez no se muestra confiado de que la sequía esté por terminar.
“La perspectiva era de mucha incertidumbre, al punto de no tener claridad de cómo llegaríamos emproblemados a junio”, asegura.
“Esta lluvia es saludable, pero no quiere decir que llegó el fin de la sequía, ojalá sea un fenómeno sostenido en el curso de los días. Es algo que se agradece, ha sido inesperado, hasta con granizo”.