El secretario canciller de la Diócesis, P. Daniel Escobedo Torres y el vicario general, Javier Cruz Muñoz, señalaron que el cierre de la Basílica de Guadalupe no debe causar desesperanza, ya que las mandas se pueden suplir por obras de misericordia, rezo del rosario, y con acciones solidarias a favor de los más desprotegidos.

Asimismo, ambos dejaron en claro que no incurre en pecado quien no pueda peregrinar al Cerro del Tepeyac, ya que por razones de la pandemia no se podrá realizar la tradicional peregrinación, y aquí también habrá restricciones.

Igualmente, refirieron que desde el siglo XVI ha sido un punto de peregrinaje para millones de personas que han encontrado en la Virgen María de Guadalupe, “una maternal protección frente a las adversidades y una fuente de inspiración en los procesos sociales”.

Las condiciones sanitarias que vive el país no permiten en esta ocasión celebrar a la Virgen de Guadalupe peregrinando juntos a su santuario, por lo que éste permanecerá cerrado del 10 al 13 de diciembre, como ya se ha anunciado. No obstante, para acercar las celebraciones a los fieles, la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe ha preparado un amplio programa de actividades que podrán seguir a través de televisión abierta e internet, así como algunas dinámicas para participar de forma activa a la distancia, el cual se encuentra disponible en la página www.virgendeguadalupe.org.mx.

A nivel local también habrá restricciones, puesto que los fieles conmemoran este día acudiendo a misa en otras parroquias, o con el rezo del rosario en casa, en familia. Por lo tanto no habrá celebraciones eucarísticas el 12 de diciembre, ni para liturgias fuera de la Parroquia de Guadalupe; tampoco se celebrarán en fábricas, en centros comerciales o en las calles, como se había acostumbrado. Igualmente, no se verán danzantes ni niños ataviados con atuendos de Juan Diego y la Morenita, ni tampoco se instalarán puestos de comida, frutas, etc.