En un sábado lleno de finales de copas europeas, los equipos de Manchester United y Manchester City se vieron las caras para disputar la final de la FA Cup, el torneo de clubes más antiguo del mundo que data desde 1871.
El escenario de esta final fue la cancha de Wembley y el primer gol del encuentro cayó al minuto 30 gracias a un error garrafal de la defensa celeste.
Darlot envió un trazo largo para Garnacho, que peleó por la pelota con Gvardiol; el croata quiso darle el balón a su portero que había salido de su área, pero terminó pasando la bola por encima de él, dejándole la bola en bandeja de plata a Garnacho que solo tuvo que empujar para poner el 1-0.
Nueve minutos después el Manchester United tuvo otra jugada en contragolpe comandada por Garnacho, quien le cedió el esférico a Bruno Fernandes en los linderos del área y, tras un sutil toque, el portugués conectó con Kobbie Mainoo, quien anotó el 2-0 para la causa roja.
Para la segunda parte, el Manchester City fue mucho más ofensivo y tuvieron dos acciones claras de peligro; la primera fue un tiro de Haaland que se estrelló en el poste y, la segunda, fue otro disparo lejano de Walker que atajó de buena manera Onana.
Hasta el minuto 87 llegó la respuesta del Manchester City con un tiro de Jeremy Doku a primer poste que no pudo atajar Onana; al estar a solo un gol del empate, se sintió una tensión enorme en el campo, pero al final los de Manchester United lograron aguantar la ventaja y sellaron su victoria por 2-1.
Con este título el Manchester United llegó a 13 FA Cups ganadas en la historia, estando a solo una de alcanzar al máximo ganador, Arsenal. De igual manera, este título le otorgó al Manchester su pase directo a la Europa League, señalando que por la vía de la Premier iban a quedarse sin competencia europea, así mismo, este pase a la Europa League mandó al Chelsea a la Conference League.