RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Estamos cada día más cerca del inicio de las campañas políticas y una piedra en el zapato ha sido la actitud del presidente López Obrador de promover de manera a veces encubierta y otras abiertamente sus logros de gobierno -si es que hay alguno-. Las mañaneras son el espacio ideal para él para estar presente en la mente de todos los mexicanos recordándoles sus apoyos y en consecuencia eso promociona a MORENA. Lo anterior ya fue motivo de queja de los partidos políticos opositores a MORENA ante el INE. La respuesta del INE ha sido el insistir en que se respeten las reglas que hasta ahora han dado elecciones confiables, con resultados creíbles sin la intromisión de los gobernantes en los procesos electorales, lo cual debe de mantenerse. Sin embargo, el Tribunal Electoral ha sido comparsa del presidente López Obrador y eso se está significando en uno de los mayores riesgos políticos y legales de la elección al negarse a aplicar la constitución, que no es otra cosa mas que decir: “La constitución establece que los servidores públicos tienen que mantener una actitud imparcial”, pero lo que está haciendo el tribunal es validar el incumplimiento de ésta. Y cuando la máxima autoridad electoral es la que dice: “Presidente usted puede violarla”, en consecuencia, todos los demás actores empezarán a violarla. Ese es el problema que se corre, si el presidente está hablando en contra de sus adversarios en las conferencias mañaneras, entonces los gobernadores van a empezar a atacar a sus adversarios y luego todos empezaran a hacer lo que quieran. Por eso es grave que el mismo Tribunal Electoral está permitiéndole al presidente. La constitución lo establece y dice con claridad que los servidores públicos y el presidente no pueden estar hablando de política. Esa medida sin duda que es una medida restrictiva y excesiva, pero así está escrita en la constitución. Y fíjese usted lo que son las cosas, en parte está así porque López Obrador lo había venido solicitando desde el año 2006, cuando andaba en campaña permanente y no le gustaba que los actores políticos que estaban en el poder promocionaran a sus partidos, pero ahora que es presidente lo niega. Las libertades que se le estarán dando al presidente y sus mañaneras en el proceso electoral sienta un precedente muy negativo y va a generar temor de los actores políticos porque si está tomando este tipo de decisiones el Tribunal Electoral qué va a pasar posteriormente con el registro de candidatos, con las solicitudes de nulidad de elección, muchas cosas que vendrán y que será el Tribunal Electoral el que tomará la decisión final.

Y en el tema de las candidaturas en los diferentes partidos los ciudadanos están observando con mucha sorpresa cómo se está promocionando a gente de la farándula artística -cantantes, actores, etc. lo mismo que a deportistas ex boxeadores, clavadistas, etc. El asombro ciudadano es debido a que parece que se avecina un carnaval por el tipo de candidatos que ofrecerán los partidos políticos apelando a la popularidad de los candidatos en cuestión con tal ganar votos, más allá de lo que puedan aportar a la democracia de nuestro país. Obviamente que lo anterior es algo muy frívolo de algunos partidos que lo hacen con tal de obtener votos y se van por personajes populares pensando que eso les puede significar sufragios. Normalmente los partidos buscan a este tipo de personas porque dan votos, al margen de que tengan la capacidad y eso es deplorable y frívolo.

A lo anterior hay que agregar que los partidos, empezando por MORENA, siguen en la actitud de robarse candidatos, postular a quien sea sin importar la identidad. Y lo anterior a pesar de que MORENA dice que es diferente. Lo que está haciendo es postular a candidatos del partido que sea. En Nuevo León la candidata a gobernadora es una ex militante del PRI, en donde estuvo 22 años y el candidato a la presidencia de Monterrey es un ex militante del PAN de toda su vida, que además fue candidato a gobernador. En San Luis Potosí postularon a quién era la secretaria de Salud de un gobierno priista. En la alcaldía de San Luis Potosí están postulando a quien compitió en la primaria interna del PAN hace tres semanas. En Aguascalientes la decisión para elegir candidato a la alcaldía aún está en el aire. La decisión no está tomada, según parece, pero eso no importa mucho a la población pues quien sea el candidato no ganará en la elección.

Pero lo peor de todo es sin duda la postulación de Félix Salgado Macedonio, lo que vendrá a ser el acto cúspide de insensibilidad y arrogancia del presidente de la República López Obrador hacia el movimiento feminista y hacia la dignidad de las personas. El decir que el pueblo manda y que el pueblo vale más que el derecho de las víctimas a la dignidad es una declaración bestial. Este acto va a terminar por ser el símbolo de la elección de este año.

Así mismo algo que no agradó a la población fue que en la campaña de vacunación contra el COVID-19 en casi todos los estados estaban pidiendo la credencial del IFE y le estaban sacando fotografía al titular de la credencial lo mismo que a la credencial. Lo anterior despertó una gran cantidad de suspicacias a tal grado que López Gatell tuvo que declarar que “No es necesario presentar la credencial del IFE, que era un elemento que operativamente se empezó a utilizar por facilidad -¿?- pero no era indispensable que se le tomara fotografía a la persona o a la credencial para votar. Y que no debía restringirse en ninguna circunstancia el acceso a la vacuna a una persona que tomara la decisión libre y soberana de que no se le tomara fotografía a su credencial o a su persona”. Aquí sí que como dice la conseja popular: “Piensa mal y acertarás”.