Hasta el tope se encuentra el Refugio de la Fundación Mujer Contemporánea con 15 familias que atienden en la actualidad, derivado del recrudecimiento en la violencia hacia las mujeres, así lo estableció su directora, Roxana D’Escobar López Arellano.

Afirmó que el repunte de familias albergadas lo empezaron a registrar desde mediados de enero y llegaron a tener hasta 17 ingresos en 2 meses y medio, sin embargo, 2 mujeres decidieron salirse antes de terminar su proceso, por lo que ahorita son 15 las familias que están dentro del refugio.

La activista comentó que en la actualidad el refugio se encuentra a su máxima capacidad y llegaron al punto que pensaban estar el año pasado con el inicio de la pandemia y que nunca ocurrió hasta ahora, por lo que están en un momento crítico sobre todo por los espacios aislados que deben de tener luego de que también han tenido a mujeres contagiadas de COVID-19 que llegan con su familia, por lo que tienen que permanecer hasta 15 días en el área de aislados.

Estableció que este repunte se debe a que a últimas fechas se ha recrudecido la violencia hacia las mujeres y van en aumento los casos de crueldad extrema, lo cual está relacionado con el consumo de drogas como el “cristal” y las metanfetaminas.

Afirmó que mientras no se llegue a la normalidad total en cuanto a la pandemia, esta violencia pudiera continuar, lo cual en el Refugio de Mujer Contemporánea las tiene asustadas, ante la falta de espacios para poder seguir aceptando a más familias. “El año pasado hicimos 4 habitaciones más y nos fuimos a 13 espacios pero no tenemos para más y sí es muy preocupante ver cómo cada día llegan 9 personas con necesidades de un refugio”.

Comentó que en lo que va del año ya tuvieron que transferir a una familia afuera por la falta de espacio y considerando su nivel de riesgo, “pero no todas las familias cuando llegan se quieren ir fuera a otro refugio. Les decimos, hay otro espacio fuera de aquí, pero dicen no, no queremos irnos a otro refugio y es lo que nos tiene en un dilema”.