Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En las últimas cuatro elecciones presidenciales los aspirantes han madrugado y aprovechado sus cargos públicos para promocionarse, ganar popularidad y conseguir candidaturas.
Al recorrer el País y exhibirse en medios y redes sociales, los interesados se han «destapado» para figurar en las encuestas y anotarse en las contiendas internas de sus partidos.
Sin embargo, en ninguna sucesión presidencial, entre 2000 y 2018, los personajes se habían adelantado tanto. como en la 4T.
Desde el primero de julio de 2021, a tres años de la elección presidencial, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, fue destapada durante una celebración de Morena, realizada en el Auditorio Nacional.
Cuatro días después, el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador hizo pública una lista de políticos que, desde su punto de vista, estaban listos para el relevo generacional de 2024: Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Juan Ramón de la Fuente, Esteban Moctezuma, Tatiana Clouthier y Rocío Nahle.
El pronunciamiento presidencial animó al Canciller Ebrard, quien se destapó en una comida privada realizada el 10 de julio de 2021 en el Estado de México.
«Le vamos a tomar la palabra al Presidente. Sí vamos a competir», expresó.
Tras conocerse la encerrona, López Obrador dio el banderazo de salida durante su mañanera del 12 de julio del año pasado: «No hay tapados.
Yo soy el destapador y mi corcholata favorita va a ser la del pueblo, esa es la regla».
Durante los siguientes meses, la lista de presidenciables creció y se sumaron personajes como Adán Augusto López, Secretario de Gobernación; Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Seguridad Pública, y -por su cuenta- el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal.
A casi un año de ese banderazo presidencial, con el pretexto de los triunfos en cuatro gubernaturas y los comicios en puerta en los estados de México y Coahuila, los morenistas arrancaron la contienda interna por la candidatura durante un mitin en Toluca el pasado 12 de junio.
Tal y como lo pidió el López Obrador, Morena anunció que su abanderado presidencial será seleccionado a través de dos rondas de encuestas, que comenzarán a aplicarse en junio de 2023.
Madrazo, madrugador Esta no es la primera vez que se registra una sucesión adelantada en la que los aspirantes apuran los tiempos.
Para la elección presidencial de 2000, con el PRI en Los Pinos, los aspirantes practicaron su propio juego.
Desde su cargo como Gobernador de Tabasco, Roberto Madrazo comenzó a integrar una red de operadores en todo el País en 1998, dos años antes de los comicios.
Aunque pidió licencia al Congreso local el 14 de junio de 1999, por lo menos 10 días antes ya se había declarado como «el candidato de las bases» priistas.
Madrazo compitió contra Francisco Labastida, quien también aprovechó su paso por las Secretarías de Agricultura y Gobernación para promover sus aspiraciones.
Con el aparato gubernamental de respaldo, el sinaloense se convirtió en el «candidato oficial» y anunció su renuncia al gabinete el 18 de mayo de 1999.
Los priistas fueron a la elección interna y, tras una confrontación pública, el sinaloense se impuso como abanderado de PRI, el 7 de noviembre de ese año, pero el 2 de julio de 2000 perdió la elección presidencial ante el panista Vicente Fox.
Calderón, destapado En la sucesión presidencial de 2006, el PAN vivió sus propios madruguetes.
Felipe Calderón, Secretario de Energía, fue destapado como aspirante presidencial durante un mitin realizado el 29 de mayo de 2004, es decir, dos años antes de la elección, por el entonces Gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, lo que provocó la molestia de Fox, quien tenía como favorito a Santiago Creel, entonces titular de Gobernación.
Al final, el PAN realizó una elección interna y, luego de tres rondas de votación, Calderón se impuso ante sus contrincantes, Creel y Alberto Cárdenas, ex Gobernador de Jalisco, y logró retener la Presidencia, tras las impugnadas elecciones del 2 de julio de 2006.
Otra vez Creel La lista de aspirantes panistas para la elección de 2012 fue larga: Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, Santiago Creel, Alonso Lujambio, Javier Lozano, Emilio González y Heriberto Félix.
Creel, entonces senador, se destapó desde enero de 2010, dos años y medio antes.
Vázquez Mota, coordinadora de los diputados federales del PAN, hizo lo propio, pero hasta marzo de 2011.
En la interna, Vázquez Mota logró la candidatura.
En julio de 2012, la abanderada panista quedó en tercer lugar y el PRI recuperó la Presidencia.
Sucesión controlada En 2018, de nuevo en el poder, el PRI regresó a los tiempos de la sucesión presidencial controlada desde Los Pinos.
Al interior del gabinete federal operaron dos grupos con cabezas visibles en el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el Secretario de Hacienda y luego Canciller, Luis Videgaray.
El primero, destapó sus aspiraciones desde septiembre de 2016 -un año y 9 meses antes de la elección presidencial-, a través de videos promocionales en sus redes.
Videgaray, más que aspirante, era considerado como el posible «elector» del abanderado del PRI, y entre sus cercanos estaban los secretarios de Educación, Aurelio Nuño, y de Hacienda, José Antonio Meade.
El 27 de noviembre de 2017, Meade renunció como titular de Hacienda y anunció que se registraría como precandidato presidencial ruumbo a los comicios de 2018.
El abanderado tricolor quedó en tercer lugar, por debajo del panista Ricardo Anaya y del ahora Presidente, López Obrador, transformado ahora en el «destapador».