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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- El mayor reto que encara Antonio Rüdiger no es la Final de la Champions, sino la batalla contra el racismo.
El defensa alemán del Chelsea lamentó que pese a las campañas contra la discriminación en el futbol, “nada ha cambiado realmente”.
En un artículo para The Players’ Tribune, Rüdiger recordó el peor episodio racista en su carrera, ocurrido en un Derbi de Roma en 2017 con la Roma frente al Lazio.
“Cada vez que tocaba la pelota, hacían ruidos de mono. Este no fue el primer abuso racista que experimenté, pero fue el peor. Fue un verdadero odio. Lo sabes cuando lo ves en sus ojos.
“En el momento, no reaccioné. No salí del campo. No quería darles ese tipo de poder. Pero por dentro, no me importa lo fuerte que seas, si eres un ser humano con un corazón que late, estás marcado por él para siempre”, relató.
Las reacciones a los hechos fueron de desaprobación por parte de los clubes, además de señalar a unos cuantos aficionados.
“Hay una investigación, pero en realidad no pasa nada. De vez en cuando, tenemos una gran campaña en las redes sociales, y todos se sienten bien consigo mismos, y luego volvemos a la normalidad. Nada cambia realmente.
“¿Por qué la prensa, la afición y los jugadores se unieron para detener la Superliga en 48 horas, pero cuando hay un evidente abuso racista en un estadio de futbol, siempre es ‘complicado’?.
“Quizás porque no son sólo unos idiotas en las gradas. Quizás porque es mucho más profundo”, cuestionó el defensa.
Daniele De Rossi fue el único compañero que se sentó junto a él para preguntarle qué sentía. Sin poner un tuit o mencionar una campaña.
Rüdiger empezó a sufrir el racismo desde niño, cuando quiso ayudar a una mujer mayor en el barrio de Neukölln, Berlín, pero ésta pensó que la iba a robar sólo por su color de piel.
“Para mí, el futbol no se trata de soñar. Se trataba de supervivencia. Solía jugar tan duro en los campos de cemento que mis zapatos tenían agujeros por todas partes. Básicamente eran sandalias. Era tan agresivo que la gente empezó a llamarme Rambo”, comentó.
Para finalizar, Rüdiger llama a los aficionados a no sólo reprobar el racismo con un tuit, sino en informarse y educarse.
“Quizás esta sea una buena lección para todos. Quizás. Pero no estoy tan seguro de eso. Lo que pasa con las lecciones es que tienes que escuchar realmente si quieres aprender algo.
“Pero no estoy desesperado. Voy a seguir luchando, para siempre. Porque sé que hay gente a la que le importa. Sé que hay personas que realmente me escuchan. Para ellos, estoy jugando una Final de la Champions League”, finaliza.

ASÍ LO DIJO
“¿Por qué la prensa, la afición y los jugadores se unieron para detener la Superliga en 48 horas, pero cuando hay un evidente abuso racista en un estadio de futbol, siempre es complicado?”.

“Para mí, el futbol no se trata de soñar. Se trataba de supervivencia”.
Antonio Rüdiger, Defensa del Chelsea