CDMX.- El actor Juan Pablo Medina estaba grabando la serie Horario Estelar en un hotel de la CDMX el 15 de julio de 2021 y, tras ponerse mal después de la comida, fue ingresado de urgencia a un hospital, donde el diagnóstico de una aparente intoxicación cambió radicalmente al de un infarto silencioso que casi le cuesta la vida.
En entrevista con la revista GQ, el histrión de 44 años, llamado por sus amigos «El Chespi», afirma, ocho meses después, que lucha por dominar la prótesis de su pierna derecha y estar mental y emocionalmente apto para volver a trabajar.
«Me hicieron una tomografía con contraste y vieron que tenía coágulos en el intestino y en las piernas. Por fin encontraron el diagnóstico definitivo: había sufrido un infarto silencioso. Tenía un coágulo en el corazón y éste aventó coágulos por todas las arterias», relató Medina a la publicación.
«Me ofrecían salvarme la vida, pero la solución era la amputación. Y cuanto más tiempo pasara, las cosas se tornarían más y más complicadas, por lo que había llegado el momento de tomar una decisión. Yo aposté por vivir», subrayó.
Medina reveló que, apenas tomada la opción, antes de entrar a quirófano, recibió ayuda emocional para lo que se le venía.
Y aunque trabaja muy duro para tener una vida normal, la prótesis mecatrónica que lleva (Genium X3), que definió como la mejor en su caso, demanda dedicación y paciencia.
Sobre su carrera, dijo que aún no cuenta con planes, pues, por el momento, su principal motivación es estar sano y listo.
«No sé si lo que me pasó me transforme en un mejor actor. Las vivencias ayudan en la construcción de las emociones, así que probablemente sí; pero no estoy preocupado por eso. Mi equipo de trabajo tiene claro que el primer paso es que esté sano mental y físicamente». (Staff/Agencia Reforma)

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