La resistencia a usar cubre bocas por parte de los clientes y la no disposición de gel antibacterial en establecimientos comerciales, ha llevado al apercibimiento de posible clausura en caso de reincidencia, aunque cada vez son más los sitios en donde se obliga a portar el barbijo antes de ingresar, manifestó el director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías.

El hecho es que al paso de los 10 días que lleva trabajando la Guardia Sanitaria en la entidad se estima que alrededor del 75% de los establecimientos cumplen con esta disposición, y dada la vigilancia que se hace de parte del personal encargado de esto, se han levantado cerca de 400 actas y sólo ha sido necesaria la clausura de 6 establecimientos.

En general esta medida de protección a la salud de la gente que por necesidad tiene que trabajar y sus clientes, tanto en el transporte público como en mercados, tiendas de autoservicio o de conveniencia, así como negocios de básicos, entre otros, ha sido bien recibida pues hay conciencia de la importancia que tiene evitar el contagio de coronavirus, si bien todavía hay quienes se resisten al uso de los barbijos, cada vez son menos.

Así pues, en el lapso en que ha trabajado la Guardia Sanitaria han sido casi 400 las actas de apercibimiento o clausura que se han levantado y la supervisión que se lleva a cabo es permanente, de ahí que el sector comercio de todos los niveles y giros saben que es un operativo que va en serio en cuanto a su cumplimiento.

La exigencia es que las medidas básicas se cumplan, y así como la falta de gel antibacterial o el no uso de cubre bocas, también se pide que se establezcan formas para que los clientes guarden la distancia de 1 metro o metro y medio entre sí en los locales, lo cual igual se ha aplicado en camiones urbanos como en taxis, y en todos casos se pide la sanitización cuantas veces sea posible.

Jiménez Macías comentó que si bien hace semana y media que se puso en marcha este operativo de inspección con la Guardia Sanitaria se notaba resistencia al uso de cubrebocas, al paso de los días cada vez más gente decide utilizarlo como un insumo de protección, y así como en los camiones no se permite subir al pasaje a quien no lo lleve, también se niega el acceso a tiendas y mercados a los clientes que se resistan a usarlo, aunque insistió, cada vez son menos.