Leticia Acuña Medina
El Heraldo

¿Te imaginas una vida aislada, sin oportunidades académicas, laborales, deportivas, de recreación, y encima de ello, sufrir indiferencia o rechazo social?

Sí, éstas son las circunstancias que a diario padecen, en su mayoría, quienes presentan deficiencias auditivas, ya sea al nacer, como secuela de una enfermedad o por un accidente.

El Heraldo visitó el Centro de Educación Diferencial Especializada Para Sordos. La entrevista con el director y fundador José Muñoz Gutiérrrez se llevó a cabo con el apoyo de la traductora Eva Natalie López Reyes; ambos se retiraron el cubrebocas, para poder leerse los labios.

Desde hace 21 años aquí se promueve la inclusión social; actualmente hay 23 alumnos de los tres a los 18 años de edad, divididos en dos grupos, uno para los más pequeños, a los que encontramos dibujando, y los mayores en el otro salón, donde aprendían lenguaje escrito; y claro, hubo niños que no pudieron ocultar su emoción al ver que los estábamos filmando.

En esta Escuela se trabaja con un programa bilingüe, con la Lengua de Señas Mexicana (LSM) como primera lengua y el Español como segunda; se imparten matemáticas, historia y otras materias.

Adicionalmente se aplica el Método Logogenista, enfocado a la lectura y escritura.

Se ubica en la calle Seguro Social #807, de la Colonia del Trabajo, teléfono 449 975 45 58. El Templo del Refugio les presta las instalaciones, a cambio de darles mantenimiento.

Debido a la pandemia, actualmente sólo se da servicio los lunes y miércoles de 17:00 a 19:00 horas; los alumnos pagan una cuota de recuperación de 150 pesos al mes. También se da Atención a Distancia.

Los papás que llevan a sus hijos a escuelas regulares, pueden contratar intérpretes para que acudan con ellos, y les traduzcan el desarrollo de las clases; las empresas y planteles educativos de cualquier nivel, también pueden solicitar este servicio.

 CEDES les ayuda a enfrentarse a la vida

Necesario capacitarnos, para saber tratar a un hijo sordo

Fuerte rezago educativo, por problemas de comunicación

Platicamos con la señora Laura, madre de Gabriel de 10 años de edad; reconoce que tener un niño con deficiencias auditivas, ha sido muy complicado, sobre todo su educación, “pero a la vez nos llenan de satisfacciones, porque aprendemos mucho de ellos”.

Es difícil enseñarles la vida cotidiana, la comunicación, la expresión, de ahí la importancia de que los papás recibamos capacitación, para ayudarlos en su desenvolvimiento, en su desarrollo, agregó.

Gabriel cursa el quinto grado de Primaria, va a una escuela pública, a través de la USAER (Unidad de Servicio de Apoyo a la Educación Regular), que cuenta con intérpretes, pero sólo dan asistencia ciertos días a la semana y un par de horas.

El niño no sabe leer ni escribir, pero le echa ganas, expresa la madre, al mencionar que sus sus compañeritos son cariñosos con él, porque la maestra les ha explicado lo referente a su discapacidad.

En tanto, José Muñoz lamenta la falta de respuesta a las necesidades de esta comunidad; se refirió a los obstáculos para ingresar a la educación básica, media y superior, “que  merecemos”, señaló.

Comentó que del CAM (Centro de Atención Múltiple), que da servicio de Educación Especial, se han integrado muchos alumnos a las escuelas regulares, pero como los maestros no son capacitados previamente, no saben cómo enfrentarse a un niño con problemas auditivos.

Sería ideal que el Instituto de Educación garantice grupos con traductor, en escuelas ubicadas estratégicamente, para que todos los sordos acudan.

El fuerte rezago educativo que se da en esta comunidad, no es por bajo nivel intelectual, sino por problemas de comunicación; muchos abandonan las aulas, se desesperan al no poder comunicarse, ni con el maestro, ni con sus compañeros.

El objetivo de CEDES es que todos continúen estudiando, se preparen y puedan enfrentarse a la vida.

Los niños, al llegar a esta Escuela, no conocen el lenguaje de señas, desconocen su entorno, ni siquiera pueden sumar o escribir su nombre, por lo que aquí reciben el apoyo que requieren.

LA UTA, universidad incluyente

En Ingeniería Informática, hay un traductor

¿Qué otra institución acepta este reto?

Hace veinte años los jóvenes sordos llegaban solo a la Secundaria con dificultad y en la actualidad, hay quienes cursan la Preparatoria y tres han logrado graduarse de la Universidad Tecnológica de Aguascalientes, de la carrera de Ingeniería en Informática, que cuenta con un traductor, relata Muñoz Gutiérrez.

Los sordos temen ir a la Universidad, por dificultades en la comunicación, hacen falta intérpretes en más planteles.

Aunque cada vez es menos, persisten los problemas de bullying en las escuelas, incluso dentro de las mismas familias; confiesa que en lo personal, en Primaria y Secundaria, se burlaban de él por “mi forma de hablar o porque no comprendía”.

Ponderó el hecho de que haya papás que se preocupan por aprender el lenguaje de señas, lo que les permite impulsar a sus hijos a lograr sus metas.

Dejó en claro que la sordera no es incapacitante, “todo podemos hacer, menos escuchar”.

La situación de los adultos, es más compleja, se enfrentan con retos muy difíciles, cuando buscan trabajo, primero se fijan en su discapacidad, no su capacidad, y cuando surge la oportunidad laboral, les asignan sueldos muy bajos; son discriminados, no tienen apoyo ni para estudiar ni para trabajar.

Son buenos para trabajos manuales, captura de datos, para todo lo que sea, menos, lo que implique escuchar; se desarrolla más el sentido de la vista, “por lo que somos capaces de muchísimas cosas”.

Citó que un conocido trabaja en una empresa automotriz, maneja piezas muy pequeñas y la deficiencia auditiva no le impide reparar máquinas complejas; su jefe, a veces le manda mensaje, para que acuda a arreglar, lo que nadie puede hacer.

Hizo un llamado a las empresas para que valoren el potencial de los sordos.

Urge Diseñar programas que puedan favorecer a la comunidad; consideró que Sociedad y Gobierno, deben sumar esfuerzos, “quisiéramos mejores programas, que trabajemos en conjunto”, y recomendó a los papás acercarse al DIF, para que los orienten, y los canalicen a servicios que puedan mejorar su calidad de vida.

¿Quiere apadrinar a niños sordos de escasos recursos, ayudar a CEDES a ampliar sus servicios? Se reciben donativos en la Cuenta Banorte 4915 6644 1598 9093, a nombre de José Muñoz Gutiérrez, representante legal.

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