Víctor Hugo Granados Zapata

Cada regreso a clases se tienen los mismos problemas y ahora, con el contexto de la pandemia, se han visibilizado aún más. Estos retos se deben a que, al momento de darse las inscripciones escolares, las autoridades educativas han permitido diversos abusos por parte de sectores de la educación, en la cual se han perjudicado a los padres de familia y a sus hijas e hijos.

En este caso, hablaremos sobre las cuotas escolares en el sector público y sus principales causantes. Primero, es necesario recalcar que con base en el artículo 3° constitucional la educación pública es gratuita, por lo tanto, cualquier cobro por esta es inconstitucional (también lo señalan la Ley General de Educación en su artículo 7 fracción IV y la Ley General de Educación del Estado de Aguascalientes en el artículo 10 fracción II). Sin embargo, este cobro se da de forma “voluntaria” como un ejercicio de mejora a la infraestructura de las escuelas, entre los padres de familia y las autoridades escolares (directores y docentes), esto ante la falta de recursos por parte del gobierno (municipal, estatal y federal, dado que la educación es una materia concurrente del Estado mexicano).

Aquí la pregunta ¿qué pasa si una familia se resiste al pago “voluntario” de la cuota? ¿Las y los directores pueden negarles el acceso a la escuela o el administrativo puede rechazar su documentación? La respuesta es un rotundo NO. Este fenómeno, si bien, se ha tratado de esconder bajo un acuerdo comunitario entre las asociaciones de padres de familia y directores, el establecer una cuota como requisito de ingreso o reinscripción a las escuelas es ilegal y bajo ninguna circunstancia se les puede negar la educación a las y los estudiantes bajo este contexto.

Otro de los problemas frecuentes con las cuotas escolares son las denuncias de muchas familias por el manejo indebido de estos recursos. Cabe mencionar que no pueden ser considerados como recursos públicos, ya que no son obtenidos ni programados por las vías legítimas del estado, entonces el uso de este tipo de recursos se debería analizar más bajo criterios de derecho civil y no administrativo. El común denominador en estos casos se va más en la desaparición del dinero, el malgasto o el ejercicio indebido de estos (realizar otro tipo de eventos, sobrepago a proveedores, etc.). Ahora, las cuotas escolares oscilan generalmente entre los 400 a los 800 pesos, una cantidad que puede llegar a ser difícil de asumir para diferentes sectores de la población.

¿Denunciando el abuso de las cuotas y aplicando la ley es suficiente para erradicar el problema? Desafortunadamente, no. El problema que originó el cobro de cuotas, como mencioné al inicio del texto, fue la carencia de recursos para solventar los costos fijos de las escuelas y su mantenimiento. Es aquí donde debemos exigir dos cosas: I) Denunciar el cobro de las cuotas ante las autoridades educativas superiores (IEA), y II) Exigirles a los municipios, estados y a la federación que se invierta más en infraestructura escolar.

Actualmente la SEP cuenta un programa llamado “La escuela es tuya” donde, similar al anterior “escuelas al cien”, se les entregan recursos de mantenimiento escolar directamente a las escuelas, pero el hecho de que se sigan cobrando cuotas solo señala que la inversión en dicho rubro no es suficiente (desde el punto de vista más optimista), sin embargo este es un tema en el que el gobernador y la presidenta municipal deben entrar, ya que también es su deber asegurar la educación de las niñas y niños hidrocálidos. De no haber una estrategia para solucionar este reto que lleva años afectando a las familias, la gratuidad de la educación pública se verá como un simple engaño y el cumplimiento del art. 3° de la Constitución comprometido. Los tiempos difíciles también son tiempos para crecer y mejorar, no hay que desaprovechar la oportunidad de acabar con este problema de una vez.

El reto no hace más que ampliarse, dado que este solo lo enfrenta la educación pública y en la educación privada surgen otros problemas que afectan a millones de estudiantes en el país, pero de esto hablaré la próxima semana.