Leía hace unos días, que la política mexicana parece seguir el mismo curso de siempre bajo el mismo manual que emula las mismas prácticas y sigue las mismas reglas; siendo que, aunque MORENA intente vender que es diferente al PRI y al PAN de los excesos y la corrupción, en realidad no es más que como dice la jerga popular: “la misma gata pero revolcada”.

Los invito a realizar un pequeño ejemplo comparativo en el que intentemos encontrar diferencias de nuestra actualidad con los más obscuros tiempos de la persecución política en la que se intentaba calmar a la oposición a través de amenazas en declaraciones públicas y/o persecuciones penales que a todas luces parecían sembradío de delitos. Si regresamos el tiempo, podemos concluir cualitativamente que no estamos tan lejos de dichos “tiempos obscuros”.

Se dice que en la política mexicana NO HAY SEXENIO SIN PRESO POLÍTICO. En virtud de lo anterior, me permití recopilar y recodar algunos de los presos políticos de los últimos sexenios: A finales de los años 50’s, el presidente López Mateos tuvo preso al líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo; mientras que Díaz Ordaz y Echeverría mancharon su sexenio con varios pasos previos y posteriores al escándalo mediante el cual se apresó a los líderes del movimiento estudiantil del 68.

Por otro lado y aunque fueran del mismo partido, López Portillo bajo el lema “la solución somos todos” encarceló a los ex secretarios de Luis Echeverría Álvarez: Eugenio Méndez Docurro y Félix Barra García. Miguel de la Madrid intentó seguir sus mismos pasos y encarceló al ex director de Pemex, Jorge Díaz Serrano. Por otra parte, Carlos Salinas encarceló al afamado líder de nombre Joaquín Hernández Galicia, conocido como “La Quina”; mientras que Ernesto Zedillo tuvo preso al mismo Raúl Salinas (hermano del presidente Salinas).

Al llegar los gobiernos Panistas, comenzaron los ataques políticos para hacer frente a la entonces oposición, siendo que nuestro actual presidente fue desaforado con la intención de vulnerar su participación como candidato a la presidencia; así como con Felipe Calderón se han puesto en evidencia montajes en la persecución de delitos y/o actuaciones sospechosas por parte de sus principales encargados del rubro de la Seguridad Pública. Finalmente, no podemos olvidar que Enrique Peña Nieto encarceló a la hoy felizmente casada dirigente magisterial Elba Esther Gordillo.

Bajo esta brevísima relatoría, tenemos ahora a nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador en el que Emilio Lozoya, Rosario Robles y Jesús Murillo Karam enfrentan o han enfrentado procedimientos de carácter penal; sin embargo, también preocupa la actuación del Ejecutivo que con la fuerza del Estado y del estrado, arremete contra dirigentes y ex dirigentes como Alejandro Moreno Cárdenas “Alito” o contra el propio Ricardo Anaya. De manera tal, que ex funcionarios, ex legisladores y ex gobernadores, pareciera que han vuelto a sentir miedo y prefieren oprimir sus pensamientos a fin de evitar generar “oposición”.

Todos estos casos se han generado hasta el día de hoy y lo más preocupante resulta ser que aún nos quedan dos procesos electorales, 2023 y 2024. Habrá que estar muy al pendiente de lo que suceda en el Estado de México, ya que probablemente, comience el montaje de algunos delitos o la detención de algunos personajes con miras a lograr la victoria electoral del 2023 y/o aplanar el camino para la sucesión presidencial del 2024. Personalmente estaré dando seguimiento al tema, esperando por el bien de nuestro país, que MORENA reflexione y no continúe siendo la peor versión de lo que juró combatir. Agradezco el favor de su lectura y les deseo un muy buen fin de semana.

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