Urge implementar evaluaciones a los perfiles de aspirantes a cargos de elección popular, con pruebas y exámenes similares a los que se aplican en la contratación de personal en la iniciativa privada, consideró el empresario Humberto Martínez Guerra. La decadencia que presenta la clase política queda de manifiesto con el arribo de servidores públicos que no tienen los conocimientos necesarios para tomar decisiones con una trayectoria profesional, lamentó.
Señaló que la responsabilidad de presentar candidaturas con los conocimientos requeridos para cubrir funciones de legisladores debe recaer en los partidos políticos, a los cuales se les exige un cambio rotundo que priorice las capacidades y no la incondicionalidad con el poder en turno. «Se debe pensar que quienes nos representen tengan una serie de cualidades que los hagan merecedores de representarnos en la toma de decisiones que son trascendentes, pero hay un estado de descomposición en las cosas», lamentó.
Cuestionó que la tendencia de los partidos políticos al momento de elegir sus candidaturas se enfoque en que sean amigos o conocidos de alguien, por ser parte de un grupo particular con intereses ajenos a la sociedad, olvidándose de buscar la calidad y preparación. Martínez Guerra expresó que la política emana un fuerte olor a podrido, en el cual la ciudadanía observa a los partidos como grupos preocupados por mantener el poder, pero alejados de los intereses de la población.
Existen casos en los que se observa a políticos que no tienen preparación, pero buscan a toda costa obtener algún título profesional con el fin de aparentar un nivel de experiencia que no poseen. Los partidos deben reflexionar y establecer verdaderos procesos de selección que consideren la calidad de un aspirante, con suficiente preparación que los distinga y cuenten con una trayectoria ciudadana real.