Las secuelas de la postración prolongada por caídas o fracturas, ocupan el segundo lugar como causa de rehabilitación física en adultos mayores; además del deterioro físico, los largos períodos en cama producen depresión y descenso en el sistema inmunológico, señaló el geriatra del IMSS, Juan Antonio Vidales Olivo.

Para evitar este cuadro y prevenir caídas y fracturas, hay que observar algunas medidas de seguridad en casa como fijar tapetes y alfombras para no tropezar, iluminar zonas de riesgo y colocar interruptores de luz a la mano.

Además, colocar barras de apoyo y tiras antideslizantes, no dejar objetos en zonas de tránsito y sobre todo, procurar el uso de calzado bajo, cerrado y con suela antiderrapante.

El baño, el dormitorio y la cocina son los lugares de mayor riesgo para que un adulto mayor sufra una caída.

La mayor demanda de atención médica de este grupo poblacional, es precisamente la rehabilitación física para recuperar la movilidad y funcionalidad perdidas por diversas causas; la más frecuente es el evento vascular-cerebral derivado de crisis diabéticas o hipertensivas.

Es indispensable que los adultos mayores reciban atención médica por lo menos cada seis meses, a fin de mantener controlados sus padecimientos y detectar oportunamente cualquier tipo de alteración.

Los adultos mayores generalmente no expresan sus dolencias, por lo que corresponde al cuidador observar cambios en la conducta; son éstos los que pueden indicar algún daño en la salud física.

Hay que llevarlo al médico, si el adulto mayor presenta aumento o reducción de apetito, insomnio o exceso de sueño, pensamiento y lenguaje lento, alteraciones de la memoria, tristeza y falta de energía, entre otros, por más de dos semanas.