Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En el regreso a clases presenciales los padres tienen el papel principal para que sus hijos no se contagien de Covid-19, tanto en escuelas públicas como privadas, coincidieron jefas y jefes de familia.

“En las escuelas privadas existen mayores medidas de seguridad, en la pública, donde va mi hijo, no hay suficiente presupuesto para vigilar a los niños, pero ahí es donde los padres tomamos ese papel para apoyar a los maestros”, dijo Icela Maldonado afuera de la Escuela Secundaria 34 Eugenia León Puig, en la Colonia Miravalle de la Alcaldía Benito Juárez.

Es este plantel, dijeron autoridades escolares, fueron inscritos 80 alumnos por bloque.

“Cada bloque se divide por día, en realidad sí hubo afluencia de alumnos pero también de padres de familia a quienes se les explicó todo el proceso para el ingreso de sus hijos,y vamos bien”, explicó el maestro David Macedo, encargado del ingreso de alumnos.

Ahí los adolescentes ingresan sin uniforme y con cubrebocas. En el paso al interior del plantel los maestros les colocan gel antibacterial en sus manos y después se les pide permanecer en sana distancia.

En esta escuela no fue obligatorio presentar una prueba PCR en la inscripción.

“No hay más de 15 alumnos en el salón, eso nos da tranquilidad”, confió Juan Alberto, otro padre de familia.

Las despedidas de padres e hijos a las afueras del plantel, se recomendó, son a unos 10 o 20 metros de la puerta principal para evitar aglomeraciones.

En contraste, en la primaria Bright House Academy, también en la Alcaldía Benito Juárez, el ingreso de niños contempla una cámara termográfica que detecta la temperatura de los menores a su paso y un arco con dispersor de desinfectante.

En el plantel acuden unos 60 alumnos, de acuerdo con madres de familia.

“Sólo en sexto hay tres alumnos y en quinto grado cinco”, comentó una mamá.

En esta escuela existe además la vigilancia de personal médico y de seguridad para supervisar que los menores eviten contacto entre sí y no se desprendan de su cubrebocas.

“A la hora del lunch se van al patio, al aire libre e ingieren sus alimentos con sana distancia”, añadió otro padre de familia.

Aquí sí fue obligatorio presentar un comprobante de una prueba rápida realizada previo al ingreso de este ciclo escolar.

A los padres se les pedirá una prueba PCR de sus hijos de manera periódica.

“Las escuelas podrán tener o no equipos para vigilar que los niños estén sanos y detectar un caso sospechoso, pero nosotros como padres somos el principal filtro, porque no podemos permitir que si tiene un síntoma, por pequeño que sea, tengamos la desfachatez de traerlos a la escuela, la escuela y los maestros hacen ese esfuerzo, pero nosotros también somos muy responsables”, afirmó una mujer cuyo hijo estudia quinto grado.