Daniel Santiago
Agencia Reforma

Al mismo tiempo que reveló graves retrocesos de los estudiantes mexicanos en matemáticas, lectura y ciencias, el examen Pisa 2022, cuyos resultados fueron presentados la semana pasada, puso sobre la mesa otros factores que influyen en el aprendizaje y que merecen atención.
«Además de ofrecer información respecto a aspectos pedagógicos, se muestran elementos que también afectan el desempeño académico», comenta Mariali Cárdenas, investigadora y cofundadora de la organización Vía Educación.
«Por ejemplo el uso de dispositivos por más de una hora diaria reduce el puntaje obtenido en matemáticas».
Otro punto que se mide, agrega Cárdenas, es el involucramiento familiar en la educación de los hijos.
«La falta de oportunidad de comer con la familia, por lo menos una vez al día, donde los padres le pregunten a sus hijos cómo están y cómo van en la escuela, reduce la posibilidad de que obtengan altos puntajes en matemáticas».
A continuación, algunos de esos hallazgos y reflexiones que la evaluación, aplicada en 81 países, entre ellos México, arrojó, según el documento «Insights and Interpretations».
El autor es Andreas Schleicher, director de Educación en la OCDE, la organización que aplica cada tres años esta prueba a una muestra de estudiantes de 15 años de edad.

Ansiedad por celulares
En promedio, el 45 por ciento de los estudiantes que respondieron la evaluación dijeron sentirse nerviosos o ansiosos si no tenían cerca sus teléfonos, mientras que el 65 por ciento de los estudiantes reportó distraerse por usar dispositivos digitales durante sus clases.
En países como Argentina, Brasil y Canadá, el porcentaje de estas distracciones llegó a 80. Casi el 60 por ciento atribuyó esta situación a otros estudiantes que usan el teléfono, tabletas o laptops.
De manera interesante, resalta el reporte de la OCDE, sólo el 18 por ciento de adolescentes en Japón y el 32 por ciento en Corea indicó este nivel de distracción.
Los adolescentes que reconocieron tal problema en alguna de sus clases obtuvieron 15 puntos menos en la evaluación de matemáticas que aquellos que no la experimentaron.
Pisa también midió el efecto de la cantidad de tiempo y el tipo de actividad que realizan los chicos en sus dispositivos.
Mientras los estudiantes que dijeron usar dispositivos digitales para el aprendizaje entre una a cinco horas al día fueron mejores que quienes nunca los usaban, los estudiantes con más de una hora de uso para el ocio, como redes sociales, navegación o videojuegos, tuvieron una importante caída en su puntaje de matemáticas.
Algunos países, como Hong Kong, reportaron prohibición de celulares en sus escuelas, lo que se reflejaba en menos niveles de distracción, sin embargo, también ocurría que los estudiantes no apagaban sus notificaciones de redes sociales al irse a dormir.
Una explicación, indica Pisa, es que la prohibición de celulares lleva a los estudiantes a ser menos capaces de adoptar conductas responsables en su uso.

Comunicación con el maestro
El tiempo que un maestro dedica a las necesidades de cada estudiante es un componente importante de la enseñanza, indica Pisa.
«Pero los datos de Pisa (que se aplica cada desde el año 2000) indican que el apoyo de los maestros se ha deteriorado en la última década», señala el reporte.
En promedio, la proporción de jóvenes que dicen que reciben ayuda extra de sus maestros cuando la necesitan cayó 3 puntos porcentuales con respecto a la última evaluación.
«No está claro por qué. ¿Los maestros no tienen tiempo suficiente? ¿Es problema de sólo algunos maestros? ¿O es porque las necesidades de los estudiantes se han incrementado?», cuestiona Pisa.
Más del 35 por ciento de los estudiantes señalaron que sus maestros no muestran regularmente un interés en el aprendizaje de cada estudiante.
En su apartado «¿Están los maestros haciendo lo suficiente para apoyar a los niños?» Pisa indica los porcentajes de estudiantes cuyos padres reciben información del desempeño de sus hijos al menos una vez al mes.
En esa estadística, que toma en cuenta reportes de los directores de las escuelas que participaron, el promedio de la OCDE es cercano al 65 por ciento. El de México es casi del 80 por ciento.

OTROS HALLAZGOS
– Los estudiantes que reportaron comer regularmente con su familia, y dialogar sobre la escuela, tendían a puntajes más altos en matemáticas.
El promedio de la OCDE de jóvenes que indicaron que en casa les preguntan por la escuela fue de casi 80 por ciento, superado por países como Irlanda, Portugal, Croacia y Suecia. En México fue del 70 por ciento.
– Sobre acoso escolar, el promedio de la OCDE de alumnos que dijeron estar expuestos al acoso escolar fue de 8 por ciento. En México fue alrededor del 7 por ciento. Filipinas es un caso extraordinario en el que se disparó a más del 35 por ciento.
– En muchas escuelas, los niños se sienten solos y sin amigos, lo que puede llevar a altos niveles de ansiedad, mal sueño y bajos niveles de motivación, impactando en el aprendizaje y la salud emocional. El promedio de la OCDE fue del 16 por ciento. En México, fue de casi 25 por ciento de niños que se sienten solos.
– Además del impacto académico, la pandemia por Covid-19 provocó, aparentemente, un cambio en las aspiraciones profesionales de los estudiantes, indica Pisa.
El número de estudiantes que querían ser enfermeras y doctores decreció en países que tuvieron altos niveles en casos y muertes por Covid entre 2020 y 2022.
En 2024, Pisa publicará otros reportes derivados de Pisa 2022, uno sobre pensamiento creativo, otro sobre alfabetización financiera y uno sobre la lectura entre los estudiantes para aprender en la vida.