No importa la situación jurídica, la duración de la estancia o si el desplazamiento fue voluntario o involuntario. Tampoco importan las causas que obligaron a una persona a salir de su país de origen: en todos los casos, estamos hablando de migrantes.

Según Jesús Alberto Gaviño Ortiz, delegado en Aguascalientes del Instituto Nacional de Migración (INM), para esta institución existen dos tipos de migrantes: el regular, que se divide en residentes permanentes, residentes temporales y visitantes; y por otro lado, el irregular, que es el migrante sin documentación legal.

REGULARIZADOS. Sobre los regulares, en Aguascalientes se tienen registrados alrededor de 3 mil 600 migrantes con documentación que acredita su legal estancia en el país en calidad de permanentes o temporales. Al referirnos a los visitantes, éstos cuentan con un permiso de 180 días. De este grupo, del primero de enero al 30 de octubre del año en curso se tiene un registro de 33 mil 909 personas.

Entre todos los que cuentan con permiso para estar en nuestra tierra se encuentran inversionistas, docentes, técnicos, deportistas, músicos… y limosneros. Gaviño Ortiz afirma que la mayoría de los migrantes que viven de centavos sueltos en los camellones de la ciudad, son personas ya regularizadas en oficinas del INM ubicadas en estados como Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Tabasco.

Aunque son pocos en comparación con los migrantes japoneses, estadounidenses u alemanes, los limosneros ya cuentan con la posibilidad de obtener un trabajo. También se han encontrado casos de personificación de otra nacionalidad para así poder limosnear utilizando el argumento de que sólo están de paso y que necesitan dinero para movilizarse.

SIN PAPELES. Por otro lado, se han detectado en lo que va del año a 189 migrantes irregulares que, a falta de acreditación legal para estar en este país, tuvieron que ser retornados a su lugar de origen. Todos estos son algunos de los centroamericanos que no pudieron regularizarse y por ley deben regresar a su país. Algunos de ellos, se están moviendo de estado en estado puesto que la estancia en un sólo lugar, pone en riesgo sus condiciones ilegales.

Una vez que son detenidos, dentro de los 15 días que se les da para el proceso de retorno, se les provee de alojamientos decentes, servicios médicos y psicológicos y se les respetan sus derechos humanos.

Ejemplo de estos casos, es el registrado el pasado 26 de octubre, cuando se detectó un autobús que se dirigía de León a Chihuahua con un total de 44 migrantes guatemaltecos irregulares, los cuales en su totalidad han sido procesados para un trámite de retorno.

¿LIMOSNERO Y CON PERMISO? Sobre los migrantes limosneros que cada vez son más frecuentes en algunos cruceros de la ciudad, el funcionario insiste en que algunos de ellos ya están en condiciones de conseguir un trabajo. Sin embargo, han encontrado en la solidaridad de quienes se compadecen de su situación un modo de vida.

Este fenómeno se está reproduciendo en centros urbanos de los estados aledaños, como León, Guanajuato y la ciudad de San Luis Potosí. Se sabe que estos migrantes se hospedan, gracias a su “trabajo”, en hoteles, hostales, o rentan casas entre varios, para no tener problemas.

Por ahora, el fenómeno comienza a ser cada vez más notorio en nuestra ciudad y los datos que pone sobre la mesa la autoridad en materia migratoria, son el punto de partida para imaginar hasta dónde puede crecer esta situación, para cuestionarnos qué debemos hacer ante ella y para reflexionar sobre cuál debería ser el proceder de los gobiernos locales.