Rodrigo ávalos arizmendi

Desde pequeño me aficioné a la lectura y fue debido a que mi padre era un lector cotidiano. Todas las tardes lo veía cómo se acomodaba en su sillón preferido y leía gran parte de la tarde. Eran épocas en que en casa no teníamos televisión, así que el leer era una muy buena distracción. Recuerdo que el primer libro que leí fue “Corazón Diario de un Niño” de Edmundo de Amicis. El segundo libro que me puso en suerte mi papá fue: “La Cabaña del Tío Tom”, de la escritora Harriet Beecher. Y ya después fueron varios títulos más. Eso hizo que una de mis pasiones sea la lectura, no hay un mes en que no acuda a el área de libros de Sanborn’s a ver qué novedades hay. Creo que soy buen cliente. Por eso el día de hoy, en que inicio de nueva cuenta mis colaboraciones en EL HERALDO que me propuse comentar algunos de los libros que leí el año que acaba de terminar.

Mi abuelo, el Profesor Rodrigo Avalos Martínez, duranguense él, fue un apasionado admirador de Pancho Villa y por ello cuando encuentro un libro sobre el Centauro del norte de inmediato lo adquiero, y a principios del 2019 encontré el libro “Pancho Villa, una vida de romance y tragedia” escrito por Teodoro Torres. El libro es una biografía novelada, escrita a un año de su muerte y ahí se habla de la vida de Doroteo Arango desde sus inicios como bandolero, más tarde como un perspicaz estratega de guerra durante la lucha revolucionaria, hasta el ocaso de su vida cuando Jesús Salas Barraza le tiende una emboscada en Parral, Chihuahua, en donde fue asesinado. Es un libro que describe las alegrías, tristezas, triunfos y derrotas de este gran revolucionario. El 10 de julio falleció uno de los escritores contemporáneos más importantes de México. Su novela cumbre fue “Chin Chin el teporocho” la cual publicó en el año de 1972 y en la cual narraba la historia de un borracho y sus penas escrita con un lenguaje popular en el que se destaca el albur y léxico altisonante. Su último libro, publicado en febrero del 2019 fue “Déjame”. El libro es una novela que mezcla crónica, señales autobiográficas y también ficción que dan como resultado una historia hecha de muchas historias que se forjan entre lo vivido y lo imaginado. Sin duda es un libro de esos que nos recuerdan mucho del México de la clase media baja, de los barrios bravos y sus diferentes personajes.

“Perseguir la Noche” de Rafael Pérez Gay es un relato del autor, obsesionado con el pasado y sus fantasmas. Pérez Gay nos cuenta cómo después de ser diagnosticado con cáncer recorre las calles del centro Histórico de la CDMX y comprueba que el pasado y el presente son trenes que transitan por la misma vía. La historia que nos narra el autor es también una cruda exploración de la enfermedad y el dolor. Participa uno con él de cómo la muerte le disputa sus límites de vida. Así mismo retrata las noches de bohemia de los escritores modernistas Bernardo Cuto, José Juan Tablada y Leduc, quienes se reunían en el mítico salón Bach. Es un libro muy interesante de esos que no quiere uno soltar.

Una tarde que fui a ver qué novedades había, encontré un pequeño libro con un título muy simple: “Tiende tu cama” de William H. McRaven. Me llamó la atención porque señalaba: “Tiende tu cama y otros pequeños hábitos que cambiarán tu vida y el mundo”. Este libro narra la historia de un joven norteamericano que ingresa como comando de los Navy Seal, que son los comandos Mar, Aire y Tierra de la Marina de E.U. Ahí narra todas las vicisitudes sufridas para poder graduarse. Y enseña al mismo tiempo la rigidez de la educación que rayaba en el límite de la fuerza humana. El título del libro se debe a que al tender la cama al despertar se habrá cumplido con la primera tarea. Y esa tarea, de tender la cama al despertar, muchos lo hacemos de manera mecánica en nuestra vida diaria. Es un libro que al leerlo nos hace sentir las angustias de estos muchachos que sueñan con ser parte de uno de los grupos más importantes, pues son los punteros de las fuerzas especiales de E.U. Entre otras actividades son los que ejecutaron al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden.

En el mes de agosto apareció en los anaqueles el libro: “El vendedor de silencio”, de Enrique Serna. Ahí se narra, también de manera novelada, parte de la vida de uno de los periodistas más importantes de mediados del siglo XX: Carlos Denegri. En lo personal yo no leí en su momento lo que él escribía, pues era un niño, pero sí tuve conocimiento ya más grande de la influencia que este personaje tenía en el ámbito político nacional. Es un libro muy recomendable en donde se narra cómo Denegri fue un columnista político que sobresalió por su falta de escrúpulos, al grado de que Julio Scherer lo llamó “el mejor y el más vil de los reporteros”. Denegri industrializó el “chayote” cuando esa palabra todavía no se usaba en la jerga política. Denegri era tan prepotente y déspota en el trato con las mujeres como con el periodismo. Este libro se lee en dos o tres sesiones.

“Juntos hicimos historia” de Tatiana Clouthier es un libro que narra cómo la autora vivió muy de cerca 150 días de campaña política con López Obrador. Al leerlo uno se adentra en las entrañas del equipo compacto del candidato a la presidencia. Sus temores y sus errores también. Pero también sus aciertos y su manera de sortear los problemas para llegar a obtener el triunfo electoral. Interesante sin duda lo narrado por la hija de Maquío.

Mi padre falleció el 2 de junio del año pasado, a tan solo tres días de su cumpleaños número 82. La tristeza en mi fue inmensa. No me resignaba, ni me he resignado, a no volver a ver a mi padre y convivir con él luego de sesenta años de verlo todos los días. En una de mis idas a Sanborn´s de pronto observé un libro que en otra circunstancia no me hubiera llamado probablemente la atención: “La maravillosa vida después de la muerte” de Kristy Robinett. Este libro narra historias verdaderas e inspiradoras narradas por una médium psíquica. Son relatos alentadores que dan respuesta a las preguntas más comunes sobre la vida después de la muerte. La autora profundiza en la naturaleza del cielo y lo que ocurre en la transición hacia el más allá, tomando en cuenta las experiencias personales de las personas que la consultan. Leer este libro alivió un poco mi pesar pues se que algún día, en otra dimensión, me encontraré con mi padre, pues nos indica que nuestros seres queridos comparten con nosotros números y signos para asegurarnos que existe una vida después de la muerte que es maravillosa.

Fernando Herrera Ávila presentó en septiembre su libro “México en picada”. Es un libro para la reflexión que nos indica que aún podemos defender la democracia y las libertades que se han ganado en este siglo. Es un libro muy bien documentado y de fácil digestión que nos hace reflexionar que debemos evitar que nuestro país se vaya en picada sin que la clase política haga nada por evitarlo.

Otto Granados presentó en el mes noviembre su libro “El recuerdo y las heridas: el asesinato de mi abuelo”. En este libro el ex gobernador Granados Roldán nos narra, luego de una exhaustiva investigación la manera en que su abuelo, Vidal Roldán y Ávila que fue senador y presidente municipal de Aguascalientes, fue asesinado. Nunca se supo que llevó realmente a su asesinato. Quiénes fueron sus verdaderos inspiradores y autores. Este asesinato me recordó al asesinato de Luis Donaldo Colosio, que todavía hasta el día de hoy no se ha dilucidado.

Un libro que me llamó mucho la atención, más bien la curiosidad fue “El diario de Eliseo” Caballo de Troya, el último libro escrito por J.J. Benítez. Es un libro muy voluminoso de más de 800 páginas, sumamente interesante. Eliseo es el segundo piloto de la operación secreta Caballo de Troya, que en esta ocasión se une al grupo del Maestro y lo acompaña durante dos años y tres meses, asistiendo a las conversaciones y prodigios que no constan en los textos evangélicos. Y hay una advertencia: “Algunas escenas pueden herir su sensibilidad. Un libro en extremo interesante que nos pone a reflexionar mucho y que hace pasar muchas noches leyendo hasta casi el amanecer.

Araceli, mi señora, y su hija Claudia, me regalaron dos libros que ya empecé a leer y que son de esos que no quiere uno soltar; los dos son de Héctor Aguilar Camín. “Historias conversadas” y “Adiós a los padres”. Son obras de gran aliento narrativo. Novelas condensadas que nos recuerdan que conversar es el origen primordial de la literatura.

Y para terminar le comento que yo me regalé un libro que no he comenzado a leer pero creo que será interesante: “Mujer de papel” que son las memorias inconclusas de Rita Macedo, artista de cine, teatro y televisión que se suicido el 6 de diciembre de 1993, a los 68 años de edad. Ella fue madre de Julissa y de Luis de Llano Macedo.

“Que otros se enorgullezcan por lo que han escrito, yo me enorgullezco por lo que he leído”. Jorge Luís Borges.

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