RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

La semana pasada ya tenía el tema que escribiría para mi colaboración semanal en este su periódico. El tema que me gusta escribir en las fechas navideñas o de fin de año es sobre algunos de los libros que leí en el año que está por terminar. Sin embargo, el lunes por la mañana, de la semana pasada, tuvimos la fatal noticia de que había fallecido el gran compositor y cantante Armando Manzanero, y eso cambió de inmediato mi ánimo y también el tema que ya tenía planeado escribir. Y el cambio fue porque con el gran Manzanero tuve una relación de amistad como lo escribí la semana pasada, y sentí la necesidad de platicar algunas anécdotas de él. Pero ahora retomo lo planeado hace ocho días para comentar libros que ya tenía en mente para compartir con usted. Pero antes debo decirle que desde muy pequeño tuve el gusto por la lectura y eso fue gracias a que mi padre leía mucho. Y leía libros de todo tipo desde novelas, por ejemplo, dejó en su pequeña biblioteca todos los libros de Ian Fleming que escribió de James Bond, hasta los libros clásicos como El Quijote. Así mismo está la totalidad de los libros que escribió Jorge Ibargüengoitia…¡Formidables todos! En fin, mi papá leía mucho y ahora sí que a mi hermano y a mi nos enseñó con el ejemplo a ser buenos lectores, y hasta la fecha uno de los momentos que más disfruto es cuando voy a una librería, normalmente a la tienda de los tres búhos de Altaria, ahí me pierdo un buen rato viendo qué novedades editoriales han llegado para adquirirlas. Desafortunadamente el año pasado con motivo de la pandemia no fui mucho a dicha tienda, y las novedades que adquirí fueron por internet en Amazon, como lo fue el libro que escribió la escritora argentina Olga Wornat y que fue sobre Felipe Calderón. El libro lleva por título “Felipe, el oscuro”. Olga Wornat también escribió sobre el sexenio de Vicente Fox dos libros en verdad atrevidos y en donde su “clienta” fue Martha Sahagún, esposa de Fox. El primero se llamó: “La Jefa: vida pública y privada de Martha Sahagún de Fox”. El segundo libro se llamó: “Crónicas malditas: Desde un México desolado”. En este libro escribió sobre los negocios y tranzas de los hijos de Martha Sahagún, así como la magia negra que a la primera dama le gustaba que fuera practicada en Los Pinos. Libros interesantes que narraba los tejes y manejes de los Fox.

“Felipe, el Oscuro” es un libro que, obviamente estuvo prohibido durante el gobierno de Felipe Calderón y que el año pasado que se publicó el ex presidente nunca desmintió nada de lo que el libro dice. Es un libro cuidadosamente escrito con toda una serie de información de lo más negro del sexenio calderonista presentando acuciosamente la historia de lo que ella considera un fracaso como sexenio, y señala la falta de estrategia de Calderón como presidente, así como el enriquecimiento ilícito tanto de él como de sus amigos y familiares, así como la protección que Calderón brindaba al Cártel de Sinaloa y el solapamiento de los actos criminales de Genaro García Luna. También platica de la débil relación con su esposa y sus problemas con la bebida. Debo decir que cuando llegué a la narración de cómo García Luna accionaba como Secretario de Seguridad Pública, me dio pavor seguir leyendo las atrocidades que impunemente realizaba. Algo escalofriante. Sin duda es un libro que le quita la máscara a Felipe Calderón que insiste en seguir en la vida política del país a pesar de su desastroso sexenio.

Siguiendo con los actores políticos del país, leí también el libro de Tatiana Clouthier, hoy flamante secretaria de Economía. A Tatiana Clouthier le agarré mucha simpatía por ser hija de Maquío, Manuel Clouthier, ese gran hombre, por su tamaño y por su persistencia en hacer algo por México cuando el PAN no podía con el PRI gracias a las artimañas de los tricolores para no perder el poder. A Tatiana la veía como una mujer también de acendradas convicciones también blanquiazules. Sin embargo, por cuestiones de índole personal Tatiana se enroló con el ahora presidente y abandonó los ideales que defendió hasta con la vida su padre. Tatiana se fue del PAN debido a un desencuentro con el gobierno de Vicente Fox.

Tatiana escribió un libro llamado “Juntos hicimos historia”. Y es un texto en el que platica cómo fueron 150 días de campaña política con López Obrador, en los cuales sufrieron del cansancio, gozaron de la alegría, tuvieron tensiones y hasta miedo. Así mismo narra varias situaciones difíciles durante la campaña por la presidencia con varios de los mismos que apoyaban a AMLO. Al final del libro se queda uno con un grato sabor de boca sobre esta mujer, sobre todo por lo que tuvo que pasar.

Si hubo alguien a quien no me perdía noche tras noche era a Jacobo Zabludovsky en su noticiero 24 horas. Era el noticiero que millones de mexicanos veíamos noche a noche y era el referente que había que ver para estar enterados de lo que sucedía en la vida nacional. Llegó un momento en que la gente sentía a Jacobo como de la familia pues lo veíamos todos los días. Recuerdo cuando terminó su noticiero y llegó alguien con quien llevo una buena amistad: Guillermo Ortega Ruiz. Pues bien, en una de mis incursiones por la librería vi un libro que me interesó: “24 horas con Jacobo Zabludovzky”. Es un libro de anécdotas y experiencias profesionales de quienes fueron sus colaboradores más cercanos, como Rita Ganem, Juan Sebastián Solís, Valentina Alazraki, Félix Cortés Camarillo, Gregorio Meraz, Heriberto Murrieta, Jaime Maussan, Joaquín López Dóriga, etc. Lo que uno recoge de las historias narradas por estos periodistas es que Jacobo era un hombre fuerte de cuerpo y espíritu, siempre franco, derecho, sin recovecos, soldado de Televisa. En los comentarios su opinión siempre fue su opinión. En cuatro ocasiones venció el cáncer y trabajó hasta el último de sus días. Es un libro que uno no puede soltar al empezarlo a leer por todas las anécdotas e historias tan interesantes de cada uno de los periodistas que trabajaron con él y para él. La gran mayoría iniciaron con él su carrera periodística. Un libro muy recomendable por su amenidad.

Hubo un libro que me interesó por la estrella de cine de que se trataba: “Mujer de papel” que son las memorias inconclusas de Rita Macedo, madre de Julissa y Luis de Llano Macedo. En este libro Rita Macedo plasmó sus memorias de la vida artística y personal que fue una mujer que llegó a los sets de extraordinarios cineastas de la época de oro del cine nacional, como Ismael Rodríguez, José Luis Ibáñez y el gran Luis Buñuel. Ahí narra sus anécdotas sobre la convivencia con figuras icónicas de los círculos artísticos e intelectuales de su época. Así mismo sus memorias revelan a la Rita que por momentos se llenaba de melancolía y cuyas circunstancias la orillaron a vivir en solitario todos los triunfos y fracasos de su vida personal. Narra también su relación con Carlos Fuentes con quien tuvo una hija llamada Cecilia. Rita Macedo tuvo un fin trágico pues se suicidó de un tiro en la cabeza el 5 de diciembre de 1993 a la edad de 68 años. Es un libro que invita mucho a la reflexión.

En el tintero se quedan otros libros por comentar, como serían dos libros formidables de Héctor Aguilar Camín: El primero “Adiós a los padres” y el segundo “Historias Conversadas” que viene siendo la continuación del primero y en los cuales habla sobre su niñez y juventud el autor. Y otro libro que terminé de leer y que había adquirido hace como cinco años pero que había dejado a la mitad es: “Mis confusiones” -memorias desmemoriadas-, del gran Rius. Es un libro en el que narra su vida muy a su manera, con desenfado. Es un libro con 464 páginas que se leen en menos de lo que uno se imagina por la amenidad del autor. Al final comenta que al cumplir 80 años – murió de 83 años-, le preguntaron:

-¿Y qué piensa de México al llegar a los 80 años, don Rius?

-“Usted siempre me las pone muy difíciles, mi buen. Pero le voy a decir, para que no se quede con la duda, que, para no estar sufriendo innecesarias depresiones, he acabado por llegar a la conclusión de que ESTE POBRE PAÍS YA NO TIENE REMEDIO. Porque, y no es por presumir, yo ya hice toda la lucha que me tocaba para tratar de que las cosas mejoren en esta especie de país llamado México”.

Y hoy lo dicho por Rius sigue vigente: Este pobre país ya no tiene remedio.