Durante las festividades de fin de año, mientras la mayoría celebra con cenas y brindis en familia, existe un grupo de héroes anónimos en constante alerta: los integrantes de la Estación de Bomberos Municipales. Para ellos, este lugar es más que un entorno laboral; es un refugio y una segunda familia. Los valientes bomberos y paramédicos, como el Teniente Francisco Velázquez y la paramédico Fany Noguez, se mantienen activos durante Nochebuena, Navidad y Año Nuevo, enfrentando emergencias como incendios domésticos y accidentes, cuya frecuencia tiende a incrementar en diciembre.

El personal de la estación, a pesar de la mayor demanda de servicios en esta temporada y el hecho de estar lejos de sus familias, se esfuerza por conservar el ambiente festivo. En la Coordinación Municipal de Protección Civil, todos cumplen turnos de 24 horas seguidas por 48 horas de descanso. Algunos trabajan los días 24 y 25, mientras otros lo hacen en el 31. Aunque físicamente distantes de sus seres queridos en fechas significativas, hallan consuelo en la camaradería que han desarrollado entre ellos.

Fany Noguez relató que, a pesar de la separación familiar, procuran organizar cenas y celebraciones en la estación, ajustándose a las exigencias laborales. Una de sus tradiciones, el «sirenazo», se lleva a cabo en la medianoche del 31 de diciembre, participando todos en la estación para recibir el Año Nuevo.

PETICIONES NAVIDEÑAS. Nuestros entrevistados recomendaron a la ciudadanía desconectar los aparatos electrónicos que no estén en uso, así como apagar los árboles de Navidad. Además, instaron a cerrar los tanques de gas, y a los padres se les pide que no permitan el uso de pirotecnia en menores. Fany Noguez destacó que el 24 de diciembre es el día con más emergencias.