Gerardo Muñoz Rodríguez

La semana pasada, hacíamos mención de una de las jornadas más complejas para los mercados financieros de los últimos años – https://www.heraldo.mx/el-trasfondo-del-lunes-negro/-. En la misma, relacionábamos a la expansión CODIV-19, así como a la falta de negociación entre Rusia y Arabia Saudita sobre la producción del llamado “oro negro”, como los principales causantes del derrumbe de la economía mundial. A una semana de dicha publicación, las cosas no han mejorado en lo absoluto, sino al contrario, continúan deteriorándose.

Al día de ayer, la volatilidad en el tipo de cambio de los países emergentes, era sumamente elevada. El peso mexicano, por ejemplo, ha sido la séptima moneda más afectada y su valor se llegó a cotizar por arriba de los 24 pesos por dólar.  De igual forma, las bolsas de valores de todo el mundo, han quedado postradas ante esta tormenta perfecta. Lo que vivimos, está considerado como el desplome bursátil más rápido de toda la historia. Así de grave es la situación actual.

Derivado de la propagación del virus por todo el mundo, hemos visto cómo una infinidad de empresas y gobiernos, han tomado cartas en el asunto; con la finalidad de poder mitigar la pandemia y poder volver a la, tan añorada, normalidad. Indaguemos las acciones de la Iniciativa Privada, así como el rescate de la mayoría de los gobiernos.

Las mayores corporaciones del mundo, han decidido cerrar actividades de inmediato. De entrada, muchas empresas venían arrastrando el desabasto de materia prima, que se ha presentado por la cuarentena implementada, desde hace casi dos meses, por el gigante asiático de China.

Empresas como Volkswagen, Honda, Grupo Inditex, Alsea, Burger King, Apple, Microsoft; así como una infinidad de lugares de recreación, restaurantes, bares, entre otras; han optado, en caso de ser posible, por el llamado “home office”. Sin embargo, muchas de estas industrias, se ven en la necesidad de hacer un paro de su área operativa, lo que las orilla a cerrar puertas y complica considerablemente su situación financiera.

Al presentarse esta situación y perder el flujo de ingreso, las empresas se ven en la necesidad de despedir personal. Esto comienza a generar una bola de nieve. Esperemos y el número de despidos sean el menor posible.

En cuanto a los gobiernos, que fungen como el brazo de ayuda más importante, algunos de ellos ya tomaron cartas en este delicado asunto.

El gobierno comandado por Pedro Sánchez, movilizó 200 mil millones de euros con la finalidad de inyectar liquidez al mercado e impulsar la demanda interna del país. De igual forma, presentó estímulos fiscales, tales como aplazar y fraccionar las deudas tributarias, en vías de ayudar a las empresas y evitar un despido masivo de personal.

En cuanto al independiente Sergio Mattarella, decidió apoyar a los empleados en cuarentena, considerando que este lapso cuenta como tiempo de baja por enfermedad. También suspendió los impuestos y contribuciones para las empresas que facturan menos de dos millones de euros, y que sin duda serán el sector con mayor afectación. Ayuda al mercado de liquidez, congelando al pago de la cuota de las hipotecas para quienes no cobren estos días o hayan perdido su trabajo.

Por su parte, el especialista en inversión bancaria Emmanuel Macron, equilibró un plan de 300 mil millones de euros para evitar que las empresas se fueran a la quiebra; así como asumir el pago de los créditos bancarios contraídos, con la finalidad de introducir dinero a la economía. Asimismo, se suspenderá el pago de impuestos y cotizaciones sociales, de las facturas de agua, luz y gas, así como los alquileres.

El mediático Donald Trump, instauró una vacación fiscal para las personas y empresas directamente afectadas por el coronavirus, recortó a la mitad el pago de impuestos que pagan autónomos y Pymes por un periodo de tres meses, así como la reducción de las aportaciones sociales. Impulsó cincuenta mil millones de dólares, a través del sector bancario, para reactivar la economía, y se plantea la posibilidad de enviar cheques directos a los ciudadanos para estimular el consumo.

Y Andrés Manuel López Obrador?

En nuestro país, el tema de la pandemia se está acrecentando día con día. Resultaría vital que el presidente mostrara algo de liderazgo y anticiparse de mejor manera a este inminente riesgo. ¿No fue eso lo que hizo a Rusia encontrarse del otro lado de la moneda?

¿Que obtenemos a cambio? Un mandatario que habla sobre la construcción de dos pésimas obras de infraestructura – Tren Maya y Santa Lucía-, así como presentar sus amuletos para evitar ser contagiado por el COVID-19. El chiste se cuenta solo.

 

OVERTIME

¿Alguien recuerda a un presidente de la República tan rebasado? Sin duda sería un interesante debate.

 

 

 @GmrMunoz