Si hay algo que tienen los equipos que logran ganar el torneo más importante de Europa es que tienen figuras en todas las líneas y funcionan como un equipo. Una vez más se demostró que el todo suma más que lo individual, el Bayern logró formar un conjunto sólido con varios jugadores que destacaron no solo en la final sino a lo largo de todo el torneo.

Manuel Neuer
A pesar de tener ya 34 años el arquero alemán sigue siendo una muralla en el arco. Jugando a veces como un defensa más impidiendo contragolpes o achicando con su enorme figura bajo los tres postes; Neuer es sinónimo de seguridad, liderazgo y tranquilidad en la zona baja. En la final tuvo varias intervenciones que mantuvieron su arco en cero y a lo largo de todo el torneo resolvió con solvencia cuando su defensa fallaba. Aunque las dudas se aparecían hace algunos años hoy se demuestra que Neuer sigue siendo el rey de la portería en Europa.

Alphonso Davies
Hace un par de temporadas jugaba en la MLS, ahora con 19 años se convierte en el primer canadiense en ganar la Champions League y el séptimo jugador de la Concacaf en lograrlo. El lateral izquierdo es una bala, potencia y velocidad es lo que definieron su temporada. No solo defiende como pocos, sino que ataca con una habilidad imponente que lo convirtie en una pieza fundamental en el esquema bávaro.

Joshua Kimmich
Lo llamaban el heredero de Philip Lahm y no se equivocaron. Kimmich es todo pundonor, todo pasión, todo entrega y todo calidad. El alemán puede jugar de lateral, medio centro, extremo y hasta de enganche, siendo el jugador más plurifuncional del equipo. Le agregó desde goles hasta coberturas magníficas a su equipo que agradeció tenerlo en su plantilla. Pocos jugadores en el mundo cuentan con la capacidad de Kimmich de jugar en todo el campo.

Thiago Alcántara
En lo que pudo haber sido su último partido con el Bayern el español dio cátedra de cómo jugar en el mediocampo. Recuperó, distribuyó, dribló, hizo de todo entendiendo perfectamente los tiempos del partido. Mostró el porqué salió de la cantera del Barcelona jugando fácil a uno o dos toques y siendo el pilar que le daba equilibrio a su equipo. Thiago se graduó con honores este año convirtiéndose en un todo terreno con clase que combina recuperación y clase perfectamente.

Thomas Müller
Cuando se ve a Müller en el terreno de juego no se piensa que tenga tanta calidad en los botines. El alemán es una combinación entre enganche y delantero con un físico curioso, pero con una entrega total que pelea cada balón como si fuera el último. Anota, asiste, recupera, barre, lucha, grita y mete lo que hay que meter en cada partido. Se ha convertido en un histórico no solo del Bayern y de la selección de Alemania sino del futbol mundial destacando en las listas de goleadores y títulos del futbol internacional. Con 30 años aún tiene mucho camino por recorrer.

Serge Gnabry
Tras la salida de Arjen Robben y Franck Ribery del equipo las bandas quedaron debilitadas en el Bayern que no encontraba cómo suplirlos hasta que apareció el avión Gnabry. Con 25 años un drible endemoniado y una velocidad superlativa el alemán se convirtió en ese alero que tanto necesitaba la ofensiva bávara, aportó goles en momentos claves del torneo y fue un dolor de cabeza en cada partido disputado.

Robert Lewandowski
Pocos delanteros pueden presumir de la calidad que tiene el polaco. Sus definiciones van desde lo exquisito hasta lo curioso, su habilidad contrasta con su corpulencia y su liderazgo fue clave para mantener el buen paso del Bayern. El cyborg de Polonia tuvo un año de ensueño y una temporada de Champions grandiosa que lo llevaron a alzar el título de goleo individual.

Hans-Dieter Flick
La temporada comenzó mal para el Bayern en las manos de Nico Kovac, la directiva corrigió el camino seleccionando a Hans-Dieter Flick como nuevo técnico y el alemán le dio otra cara al equipo con una presión y ritmo sin igual que nadie logró descifrar. Consiguió una ofensiva a base de rotaciones que se volvió una aplanadora y fue la mente detrás del gran estilo del conjunto alemán que simplemente no tuvo rival.