Los largos periodos de confinamiento a los que fue sometida la población en los momentos más críticos durante la pandemia por COVID-19, han comenzado a surtir efectos principalmente en personas adultas, al verse incrementado el número de consultas en materia de salud mental. El titular del área de Atención Mental y Contra las Adicciones, Francisco Pedroza Cabrera, señaló que los efectos pos-confinamiento tardarán en resolverse de entre 5 y hasta 10 años, por lo que el sector salud se encuentra preparado para brindar la atención de manera oportuna a quien lo requiera.

Tras el regreso a las actividades cotidianas bajo la nueva normalidad, al no verse superada aun la pandemia, el Instituto de Servicios de Salud del Estado, ha comenzado a registrar mayor número de atenciones en materia mental. Tan sólo durante septiembre pasado, se brindaron un total de 5 mil 400 visitas presenciales de primera vez, además de que se alcanzaron las 40 mil visitas subsecuentes, equivalente a un 20% más, respecto del mismo periodo del año pasado.

La alerta en materia de salud mental se mantiene, luego de que durante el mes pasado se alcanzara el número más alto en autoinmolaciones en lo que va del año, con un total de 24 casos, llegando hasta ayer a un total de 136 suicidios.

Pedroza Cabrera, detalló que las atenciones que han incrementado corresponden en su mayoría a personas de 18 a 30 años de edad, principalmente por depresión, ansiedad, riesgo suicida, así como violencia y adicciones. Agregó, que por cada suicidio registrado, se tiene un promedio de 50 consultas en salud mental. Durante el año pasado se registraron un total de 185 suicidios, siendo el periodo con la más alta incidencia del que se tenga registro.

“El acudir al psicólogo o al psiquiatra no es para las personas que tienen una locura sino que es necesaria incluso para hacer prevención a problemas de salud mental”, concluyó.