Desde la creación del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) en 1993 hasta la fecha, los directores generales de este organismo han tenido, colateral o primordialmente, ambiciones políticas: unos, desde el inicio, llegaron al Instituto con la intención de utilizar el cargo de director general como plataforma de lanzamiento político y a otros les surgió la ambición política una vez estando en el puesto. Lo cierto es que en ambos casos siempre fue en detrimento de la educación, porque les interesó más proyectar su imagen personal que atender y mejorar la educación de los alumnos.

El Lic. Jesús Álvarez Gutiérrez (e.p.d.) fue el primer director general del Instituto de Educación, siendo gobernador Otto Granados Roldán. Pretendió dejar la dirección general del IEA para dirigir, en el estado, al Partido Revolucionario Institucional (PRI); sin embargo, para bien de la educación optó por quedarse en el Instituto, logrando poner al estado de Aguascalientes como referente nacional en el manejo administrativo de los recursos y por la calidad educativa que otorgó a preescolar, primaria y secundaria.

El Dr. Miguel Ángel Ochoa Sánchez fue nombrado director general del IEA en 1998, por el gobernador Felipe González González (e.p.d.). Aparte de desconocer la organización y el funcionamiento de la educación básica, el Dr. Ochoa siempre ambicionó un cargo político, por lo que gran parte de su permanencia en el Instituto de Educación fue para hacer labor política en su favor, dejando a la educación en segundo término; iniciando, de esta manera, el declive de la educación básica en Aguascalientes. El Lic. Jorge Guillén Muñoz, Lic. Jorge Enrique Juárez Barba y el Ing. Oscar Ponce Hernández, tuvieron períodos cortos en la dirección general del IEA, cubriendo interinatos o comisiones sui géneris (muy especiales) que no les permitieron mayores lucimientos para aspirar a cargos políticos, y tampoco tuvieron margen de hacer algo importante en materia educativa, por lo que la educación básica continuó su declive.

En diciembre de 2010, siendo gobernador Carlos Lozano de la Torre, llegó a la dirección general del IEA el Lic. Francisco J. Chávez Rangel con dos miras: manejar los recursos presupuestales de la educación a su arbitrio y obtener un cargo político en el estado. Ambas cosas las logró: financieramente puso de cabeza al Instituto de Educación al provocar una serie de desfalcos en varios programas educativos y en la administración en general, y logró ser candidato a la presidencia del municipio de Aguascalientes, sin ganar en las elecciones. En todo este margallate dejó en la deriva a la educación. En 2016, el Dr. Raúl Silva Perezchica fue designado director general del IEA por el gobernador Martín Orozco Sandoval. El Dr. Silva Perezchica llegó al puesto siempre con miras de acceder a un cargo político, lo que logró al ser designado diputado al actual congreso local. Sin embargo, aun cuando gran parte de su vida profesional la desarrolló en el magisterio, como director general del IEA poco hizo por mejorar o elevar la calidad de la educación, toda vez que le importó más proyectar su imagen política. El Mtro. Ulises Reyes Esparza, que sustituyó en el puesto a Perezchica por unos meses, ahora anda en plena campaña política para ser senador.

El primero de octubre de 2022, la Lic. Lorena Martínez Rodríguez, al llegar al puesto de directora general del IEA, de inmediato empezó a crear su imagen política en todos los medios de información y comunicación, proyectándose como la gran conocedora de la educación y de distintos problemas sociales; y aunque declaraba, de manera recurrente, sobre proyectos educativos, lo cierto es que eran simples declaraciones, porque en los hechos la educación anda muy mal. La Lic. Martínez Rodríguez ha dicho que renunciará al IEA para ser candidata a senadora.

En síntesis, la educación anda muy mal en Aguascalientes; en gran parte, porque a los directores generales del IEA les ha importado más la política que la educación. Tienen derecho a puestos políticos, pero no en detrimento de la educación.