Sin duda alguna el deporte en general sufrió un importante golpe a lo largo de todo el 2020 con solo tres meses de actividad normal luego de la llegada de la pandemia a tierras mexicanas, a partir de ahí se vino un declive deportivo importante con muchas disciplinas teniendo que parar totalmente sin siquiera poder entrenar por la naturaleza de su desarrollo. En Aguascalientes la pausa de muchos deportes fue tal que les impactó de manera increíble en su normalidad, lo que los dejó sin oportunidad de seguir evolucionando y disfrutando de su disciplina, estos son los deportes que más sufrieron en el estado.

Baloncesto
Prácticamente todas las ligas locales se suspendieron desde marzo por la intensa cercanía que tienen los jugadores en cada jugada mientras que torneos como el Condde o de ABE también fueron suspendidos en su totalidad. Los jugadores se quedaron sin poder entrenar con sus compañeros de equipos ya sea de alguna institución educativa o independiente, ya que se prohibieron desde el comienzo de la pandemia. Fueron meses de incertidumbre que obligaron a los protagonistas a entrenar en casa en lo físico o ir a parques para hacer canastas en soledad completa, algo que les pegó en lo anímico y en lo deportivo. Para el cierre de año un par de ligas volvieron activando levemente el baloncesto aguascalentense, sumado a la temporada de Panteras que se vivió sin público en las gradas.

Futbol Americano
Este deporte prácticamente se quedó sin ningún tipo de participación este 2020. Al tener normalmente a más de 30 jugadores por equipo fue imposible adecuar a los equipos para que pudieran tan siquiera entrenar y obviamente todo tipo de competencias fueron suspendidas tanto a nivel regional como nacional. En Aguascalientes conjuntos como Cuernos Largos, Leones, Diablos del Sol, por mencionar algunos decidieron acatar las normas de las autoridades del deporte, cerrando los campos y dedicándose más a la preparación de enseñanza rumbo al siguiente año. El americano al igual que el baloncesto requiere un contacto demasiado cercano lo que imposibilitó su desarrollo.

Voleibol
Misma situación que los dos primeros. Torneos y ligas locales decidieron pausar la actividad. Solamente hubo un par de competencias principalmente en la Copa Aguascalientes que permitieron al gremio tener acción, pero la realidad es que tanto en playa como sala se tuvo escasa participación. Torneos que se llevaban a cabo tradicionalmente en el verano, del pavo o navideños fueron quitados del mapa por la situación.

De contacto
Todas las artes marciales o deportes de contacto físico directo quedaron suspendidas casi de forma inmediata y fueron de las pocas que jamás pudieron regresar a la competencia oficial en el estado. Disciplinas como boxeo, judo, lucha o taekwondo quedaron descartados. Las únicas opciones que tuvieron estos atletas fue realizar entrenamientos individuales meramente físicos o para pulir su técnica sin tener chances reales de medirse a otros competidores priorizando el tema de la salud.

Toros
La fiesta taurina tuvo que modificarse totalmente a lo que se tenía acostumbrado. Solamente se realizaron unos cuantos festejos en Aguascalientes que fueron a puerta cerrada y transmitidos vía redes sociales. La realidad es que al ser un espectáculo para la afición no tuvo el mismo impacto y obviamente el golpe de la cancelación de la Feria Nacional de San Marcos fue demasiado duro, tomando en cuenta que es la época más fuerte para la tauromaquia que se vuelve el principal atractivo del estado.

Competencias nacionales
Además de estas disciplinas ya mencionadas que no pudieron realizar ni entrenamientos ni competencias como se tenían planeados, Aguascalientes tuvo que ver como varios eventos de índole ya sea internacional o nacional no pudieron suceder a lo largo del año. Se tenían previstos torneos internacionales de voleibol, los Juegos Nacionales Escolares, varias competencias nacionales, así como todo el cartel de la Feria Nacional de San Marcos, que simplemente quedaron como una anécdota. Esto pegó tanto en el deporte como en el turismo cortando una gran racha para el estado que se había convertido en el epicentro deportivo de México.