RENÉ URRUTIA DE LA VEGA

Los debates no se ganan ni se pierden, aunque casi todos los candidatos y candidatas que participan en ellos se autoproclamen ganadores; no hay, por ejemplo, un árbitro o juez que diga quién ganó y quién perdió un debate, son los propios participantes en el debate quienes se consideran a sí mismos ganadores porque no se trata de una competencia de puntos o de goles, sino de información y de confianza. En lo particular, considero que creer que se ganó o perdió un debate político es absolutamente incorrecto y, además, advierto que los ciudadanos vemos eso como algo de lo que definitivamente no quisiéramos ver en las campañas políticas, creo que cada vez que escuchamos o vemos a un candidato decir, “yo gané el debate”, en realidad pierde credibilidad y confianza.

¿Qué es un debate?, no podríamos saber si un debate se gana o se pierde si no sabemos primero qué es y para ello tendríamos que decir que un debate es “una técnica de comunicación que consiste en la confrontación de ideas u opiniones diferentes sobre un tema determinado”. Debate en realidad quiere decir discutir, combatir. Se trata de una técnica de comunicación para confrontar puntos de vista distintos con relación a un tema. Los debates no son pleitos ni ataques entre los participantes, sino discusión ordenada, confrontación de ideas con la finalidad de superar un tema para enriquecer lo que se ofrece al público, sin embargo, en el área política se tergiversa totalmente la finalidad de los debates y tal parece que la finalidad de esos ejercicios es la descalificación entre los participantes, el ataque y la calumnia.

Lo que sí se gana son las elecciones, no los debates, lo que se gana es la confianza de los ciudadanos, lo que se gana es la de la ciudadanía para emitir el sufragio y los debates son una gran oportunidad de mostrarse ante los electores, es en ello en lo que yo pondría el énfasis de los debates, cuando se está en el ejercicio se exponen debilidades y pasiones, con lo que la gente se puede formar una opinión. Así como se puede ganar la confianza y la voluntad, también se puede perder y se pierde mucho más fácilmente que como se gana.

En lo que se refiere al tema de seguridad pública y prevención del delito en el debate, permítaseme decir lo siguiente: más allá de calificar o descalificar a una u otra candidatas, lo cual puede hacer fácilmente cada uno a partir de lo que haya visto, lo que puedo decir, o quizá aconsejar, es que formemos un criterio sobre quién ofrece mejores opciones en esta área, atendiendo a tres cosas que para mí son fundamentales. La primera: en materia de seguridad pública y justicia penal se requiere experiencia, baste analizar lo que ha pasado y que está ocurriendo en ciudades y estados en donde se actúa, no sólo con desconocimiento, sino además con inexperiencia, los resultados son fatales y los estamos padeciendo en el país entero; la segunda: se requiere continuidad en los proyectos y en los programas, máxime si los que ya se han implementado han demostrado al menos un mínimo de eficacia, entonces habrá que dar oportunidad de que se continúe con ellos para que haya posibilidad de que el seguimiento oportuno arroje resultados que tanta falta hacen a estas alturas y; la tercera: que haya visión de largo plazo, esto es indispensable en las acciones y estrategias en materia de seguridad y justicia, uno de los errores más devastadores que no han permitido que las cosas mejoren está precisamente en que las estrategias y proyectos tienen un alcance cortoplacista, es decir, se hacen con la finalidad de obtener resultados inmediatos y para tratar de cosechar triunfos rápidos que permitan avanzar en las carreras políticas de personajes o de partidos, eso es una enfermedad crónica y contagiosa cuando de seguridad se trata, no lo debemos permitir.

Dicho lo anterior, yo solamente vi a una candidata que no se enfrascó en una dinámica de ataques, sólo a una candidata la escuché hablar de respeto a las instituciones y actuar con respeto en el debate, sólo a una la escuché hablar de coordinación con la Fiscalía y el Poder Judicial y de su fortalecimiento, sólo una de ellas tiene experiencia y ofrece continuidad y, finalmente, sólo a una la escuché hablar de proyectos de largo plazo, sólo la candidata de la Coalición “Va por México”, Teresa Jiménez, nos ofreció a los ciudadanos propuestas y no pleito, porque lo que vimos de cuatro candidatas no fue confrontación argumentativa de ideas y opiniones, al menos no en el debate que yo vi.

Todas las candidatas tienen mi admiración y respeto como mujeres, yo sí celebro que la elección sea únicamente entre personas del sexo femenino, el hecho de que no esté de acuerdo con algunas de ellas en sus planteamientos y en la forma, no implica en forma alguna que dejen de tener mi admiración y respeto, celebro que el próximo gobierno en Aguascalientes vaya a estar a cargo de una mujer, ¿y por qué no?, es una gran oportunidad para nuestra entidad, hago votos por que sea una administración en la que los ciudadanos tengamos participación proactiva y propositiva, porque se dé apertura para generar ideas y estrategias desde la sociedad civil organizada para mantener y mejorar en Aguascalientes las condiciones que tenemos, para anticipar y evitar catástrofes como las que estamos viendo en otros estados, para fortalecer todas las virtudes y capacidades de la entidad.

Se me puede señalar de lo que sea, pero nadie podrá negar que de estos temas he venido hablando desde hace mucho tiempo en los mismos términos en que ahora lo hago y tengo que decir, además, que mi postura apartidista e independiente me permite decir exactamente lo que pienso y ser congruente.

rurrutiav@urrutiaconsulting.com.mx

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