RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

 Esta semana empezó en Aguascalientes el registro de los adultos mayores de 65 años, las cuales se incorporarán a la Pensión para el Bienestar, programa implementado por el Gobierno Federal. Los adultos que a lo largo y ancho del país se inscriban esta semana a dicho programa, para recibir el beneficio económico, se sumarán a los millones de adultos mayores ya inscritos desde hace tres años a dicho programa y que están recibiendo ese beneficio en plata constante y sonante. Desde el domingo se estuvieron recibiendo a las personas en los tres centros de recopilación de datos y aunque no se vieron las grandes filas ni el domingo ni el lunes, a partir del martes ya hubo mucha más gente y hoy miércoles debe acudir más.

Este programa que mucha gente, principalmente los que aún no llegan a los 65 años, ha criticado en más de las veces hasta con desprecio por no comulgar en el reparto de dinero sin que la gente trabaje para ganarlo, es en base a un punto de vista hasta cierto punto subjetivo, pues si bien es cierto que al programa se inscribe también gente que se pudiera decir no tiene la necesidad urgente de recibir dicho apoyo debido a que goza de una situación desahogada en su economía, la realidad de las cosas es que en México el mayor porcentaje de ciudadanos están, unos en pobreza y otros en ¡pobreza extrema! Gente que no tiene con qué amanecer. Que se levanta y no tiene un peso para comprar los alimentos para su familia. Habrá quien dude de lo anterior, pero es gente que no ha tenido la curiosidad de acudir a las colonias de los suburbios, en donde todavía existe gente que vive en casas de cartón, con pisos obviamente de tierra y sin ninguno de los servicios básicos, como sería agua, luz y drenaje. Y eso es aquí en la ciudad. En los municipios, en las comunidades alejadas las cosas pintan peor. Ahora imagínese usted en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, etc. Por eso este tipo de ayuda vienen a aliviar un poco la situación de esas familias. Para la gente que pertenece a la clase que está en peligro de extinción, o sea la clase media, también es de mucha ayuda el apoyo bimestral del cual para el próximo año beneficiará a alrededor de 10 millones de habitantes.

Y como le comentaba líneas arriba, hay voces que critican el que se “regale” dinero a los adultos mayores y a los llamados “ninis”. Sin embargo, hay mucha gente ya jubilada que percibe cantidades irrisorias luego de haber dejado gran parte de su vida en donde laboraron por más de treinta años y que definitivamente con lo que cobran no les alcanza para vivir con dignidad. En el caso de los muchachos que reciben esta ayuda no podemos negar que algunos ni siquiera estudien y utilicen el dinero para cosas superfluas, sin embargo, un elevado número de beneficiarios sí están aprovechando los apoyos para salir adelante estudiando. Ahora sí que ya es cosa de conciencia, pues si preparándose académicamente está difícil la situación, y no digo que nada más en México sino en todo el mundo, ahora sin lograr una carrera, ya sea técnica o licenciatura pues peor. No hay que olvidar que la juventud por derecho propio es la dueña del mañana.

Este tipo de apoyos a la población antaño era inimaginable. El tan sólo pensarlo era una utopía. Los que sí agarraban a dos manos eran los políticos; todavía en el sexenio pasado no se midieron para robar. Y ahí lo que se llevaban no era en millones sino en ¡miles de millones! Lástima que López Obrador no ha actuado con contundencia contra los priistas que con voracidad actuaron corruptamente y que ahora siguen viviendo del gobierno – y por ende del pueblo- al ocupar cargos de elección popular como las senadurías y diputaciones federales, que aparte de brindarles sueldos muy jugosos les brindan protección para no ir a la cárcel y así vemos como andan muy campantes, sin el mínimo recato. Bueno ya hasta apareció de nuevo en escena uno de los altos capos de la mafia tricolor: Manlio Fabio Beltrones, y obviamente todos los de su círculo cercano se sienten un tanto seguros porque creen que todavía tiene poder como para detener, si se dieran, las acciones legales en su contra. Al final de cuentas, para desgracia del país los priistas ya saben cómo conseguirán beneficios y protección: votando por las reformas constitucionales que proponga el presidente. ¡Esa es la clave! No importando dejar colgados de la brocha a los que hasta hoy han sido sus aliados, el PAN y el PRD, pero principalmente a la población. Como lo he escrito en otras colaboraciones: El PRI no cambia, ni cambiará. Cuando gobernaron se les olvidó que el poder no era motivo de acrecentamiento de fortunas, que cuando gobernaron y hacían negocios en su provecho no sólo faltaron al cumplimiento de su deber, y destruido el respeto a la investidura que portaban, sino que también rebajaron su dignidad personal y nos legaron un ejemplo de negación que será reprobado siempre y que además olvidaron que era sólo la limpieza de su conducta la que podía haberles dado siempre el apoyo inamovible de la ciudadanía.

Los partidos políticos no deben olvidar que la base de cualquier régimen social es atender el bienestar del pueblo y al mismo tiempo respetar al máximo su libertad. Ningún hombre puede resignarse a vivir en un régimen donde se es un número o un esclavo.