Salvador Rodríguez López

Uno de los ejemplos clásicos de cómo se las gasta el supremo gobierno está en los cobros que impone a los propietarios de vehículos motorizados, principalmente de cuatro ruedas, al exigir el pago de placas, control vehicular y verificación ambiental, lo que deben cumplir en los tiempos fijados por la misma autoridad y que se convierte en uno de sus principales ingresos, teniéndose en cuenta que tan sólo en Aguascalientes hay más de 500 mil de este medio de transporte registrados.

Mientras que a los causantes cautivos, en este caso los automovilistas, se les acosa y en su momento les confiscan la unidad para obligarlos a que paguen, los poseedores de vehículos “chocolate” pueden pasar años con las placas de algún estado de la Unión Americana sin que se les moleste, lo mismo sucede con aquellos que tienen un automóvil con placas de otra parte del país.

Son de las incongruencias que se viven a diario y en que sólo quienes están registrados ante la Secretaría de Finanzas del Gobierno Estatal son exigidos, porque los otros pasean su impunidad por cualquier parte y cuando alguien tiene el atrevimiento de requerirles para que regularicen su situación de inmediato organizan marchas, bloqueos y denuncian una persecución política, por lo que en cuestión de días todo regresa a la normalidad.

Es una situación que volvió a cobrar notoriedad con la información de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proespa), de que ha confiscado más de 2 mil vehículos por falta de verificación vigente, persecución que incrementó de enero a abril del presente año al enviar al “corralón” a 1,765 vehículos que carecían del engomado, o por contaminar de manera notoria, de los cuales 1,178 corresponden a unidades particulares. En tanto, durante todo 2020 los vehículos retirados fueron 3 mil 653 y de ellos 1,892 eran particulares. Los demás son del servicio público, como camiones urbanos, taxis, combis y servicio de carga.

Otro de las absurdos que existen es que se paga por las placas y por el control vehicular, cuando en esencia es lo mismo, y al que le quitan su unidad debe pagar todos estos adeudos, además el tiempo que esté guardada en el “corralón”, lo mismo el arrastre de la grúa, que es uno de los grandes negocios, ya que sea la Proespa o Finanzas despojan del vehículo en cualquier parte y una grúa lo traslada a la pensión oficial, que a su vez es otro filón que sabe explotar muy bien la autoridad.

El Colegio de Abogados de Aguascalientes, en voz de su presidente Fernando Amador Macías, censuró la actitud de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente, al establecer que por años ha operado fuera de la ley, con la detención indebida de vehículos de motor por carecer del holograma de la verificación correspondiente.

Sostuvo que la actitud de la Proespa es únicamente recaudatoria y a todas luces arbitraria, aplicando interpretaciones falsas para argumentar su postura, para ello se aprovecha del desconocimiento de los ciudadanos del marco legal que rige este caso. Lo único que dispone la legislación es retirar los vehículos que sin la calcomanía estuvieran contaminando de forma manifiesta, pero lo que ocurre es que en la mayoría de las incautaciones es por no portar el engomado, no obstante que la unidad no impurifique.

Por su parte el gremio taxista también mostró su inconformidad, al establecer el líder de Taxistas Revolucionarios, José del Refugio Eudave Ortiz, que la Proespa ha abusando de los trabajadores del volante, al quitarles la unidad sin entender que las condiciones económicas por las que atraviesan les ha impedido cumplir con la verificación. Dijeron que en esta dependencia  se cuenta con la información necesaria de cada vehículo por lo que bien pueden notificar antes de proceder, pero les resulta más fácil ejercer todo tipo de presiones para abultar la recaudación.

INCONCEBIBLE

Así, en una sola palabra se concentra una situación que no debería pasar y sin embargo está presente. Es el caso de la niña Evoleth Erzebet, de once años, que pese a estar asegurada el IMSS le niegan la atención correspondiente, arguyendo que no hay recursos para la intervención quirúrgica que requiere a la mayor brevedad, al estar de por medio su vida.

Ciertamente, resulta inconcebible que en una institución que ha sido ejemplo no sólo local sino nacional por la atención que reciben los pacientes con enfermedades difíciles, ahora salga que no tiene capacitad para responder al padecimiento que registra la pequeña.

En la información que aportó El Heraldo en su edición del pasado martes 15 de junio, se indica que no sólo en Aguascalientes sino en León, Gto., y Guadalajara, Jal., se les ha dado a los familiares de Evoleth la misma respuesta: no hay recursos financieros, lo que resulta en extremo extraño ya que si existe capacidad para realizar operaciones de nivel mundial, que seguramente no costaron tres pesos, ¿Por qué no puede haberlos para este caso?

Al ser una paciente de esta entidad existe el deber moral de las agrupaciones empresariales y sindicales de exigir una respuesta pronta, en función que el Seguro Social se sostiene con las cuotas obrero-patronales, por lo que el Centro Empresarial, la Coparmex y la Federación de Trabajadores de Aguascalientes, como pilares en su respectivo sector, pueden presionar para que no sólo se atienda de inmediato a la niña, sino que vigilen que reciba los cuidados que concierne su tratamiento.

No puede aceptarse el argumento del IMSS de que no se le opera porque carece de dinero y de instrumental y ya sólo falta que digan que tampoco tienen especialistas. Aún en condiciones espinosas se le debe ayudar a que recobre la salud y en esto tiene que haber un marco de solidaridad de las citadas agrupaciones, inclusive de otros grupos de la sociedad.

A lo largo de su enfermedad ha sido sometida a varios estudios médicos, mismos que se canalizaron a Guadalajara y a la capital del país, pero nada de eso ha contribuido a que se solucione el asunto, no obstante que es urgente la atención especializada. Ha llegado a tal grado la insensibilidad, que la madre de la menor fue enviada con el director del Hospital General de Zona Número Tres (HGZ-3) para que dictara la orden de subrogar la atención, pero fue recibida después de varios días argumentado que estaba “muy ocupado”, lo que como institución no cabe cuando está en peligro una vida. Finalmente, al dignarse a recibirla, fue sólo para decirle que volverían a hacer los estudios y anunciar, nuevamente, que la enviarían a Guadalajara o a la Ciudad de México, mientras tanto el daño cerebral sigue avanzando.

No es posible que en pleno Siglo XXI se tenga este tipo de situaciones, por lo que la Dirección General del IMSS debe intervenir para dictar las órdenes necesarias.

MELENAS ESTIMULANTES

Hay quienes sienten un placer tener una cabellera densa, que lucen como una parte importante de su indumentaria. Tratan de que sobresalga y se sienten halagados ante los comentarios de propios y extraños, pero esa misma mata de pelo sería más provechosa si la obsequiaran para la confección de pelucas, que luego se entregan a personas que han perdido el pelo por un padecimiento cancerígeno. La Fábrica de Pelucas del Centro de Rehabilitación Infantil Teletón tiene 9 años de ofrecer una perspectiva distinta a miles de personas, lo que ha sido posible gracias a las donaciones económicas y de cabello, con lo cual se confeccionan pelucas oncológicas, beneficiándose en este tiempo a más de 11 mil 300 personas. La prioridad son niños y adolescentes, pero también se ha atendido a personas adultas, lo que indudablemente les ha cambiado la vida. Se fabrica un promedio de 800 a 1,000 pelucas que se aprovechan aquí y otras se envían a varias partes de la República, aunque durante los meses en que ha durado la pandemia se redujo la donación económica y de cabello hasta en un 25%. El director de este lugar, Mario Alberto Bejarano González, destacó que se apoyan a instituciones que atienden personas con cáncer y a hospitales e instituciones, por lo que exhortó a la población a que obsequie el cabello o haga aportaciones para “llevar un pedacito de esperanza a miles de pacientes con cáncer, que necesitan un empujón que reanime su estado de ánimo”, para ello pueden comunicarse al número 449-975-5388 o acudir a la avenida Heroico Colegio Militar, entre el Teletón y el Hospital Miguel Hidalgo.