Por FRANCISCO VARGAS M.

Dicen “El que no asegunda, no es buen labrador’, y esto se ha cumplido la tarde de este 5 de mayo, en lo que fue la Onceava Corrida del Serial Taurino 2022, donde el madrileño Alberto López Simón conquistó un triunfo importante, como lo hizo en la Feria Nacional de San Marcos 2019, cortando una oreja a su primer toro y otra al segundo de su lote, premios que le redituaron salir en hombros al final del festejo. Mientras que sus alternantes, el mexiqueño Jerónimo, quien dijo adiós a la afición aguascalentense, se llevó un apéndice en reconocimiento a su trayectoria, al igual que el potosino Fermín Rivera, quien logró una faena de gran clase y calado.
Con menos de media entrada en la Plaza Monumental, y clima un tanto caluroso, se jugaron toros de la ganadería del Rancho Seco, que cumplieron en varas con presencia. Primero, sin emplearse y reservón; segundo, tardo; tercero, débil y dobló en la arena en repetidas ocasiones; cuarto, bravo con transmisión; quinto, con clase y bravura, premiado con el arrastre lento; sexto, noble y obediente.

JERÓNIMO (Verde Esperanza y Oro)
“Perseverante” fue su primer toro al que lanceó con mucha voluntad, ante uno que se la pensó para embestir, cerrando con revolera. Ya con muleta, el astado siguió en ese tenor de no emplearse, ni regalar buenas embestidas, sacando el diestro meritorios y lucidos pases por ambos lados, sobre todo por el derecho con gran torería. Pinchazo, estocada entera poco desprendida, para escuchar palmas de aliento.
Con “Centenario”, segundo de su lote, hizo un tumbo espectacular a Isabel Prado. En banderillas tras parear con lucimiento y espectacularidad se desmonteró Gustavo Campos. Muleta en mano en sus primeras series no conectó del todo con el público, siguiendo con enorme disposición y logrando pases, entre las nostálgicas notas de ‘Las Golondrinas’, a un toro bravo que tuvo trasmisión que al final se vino a menos. De estocada tendida concluyó para petición de oreja que le fue otorgada por su trayectoria.

FERMÍN RIVERA (Mercurio y Oro)
Al “Capricho” lo bregó para fijarlo al engaño, mientras que con muleta, un toro, que no ofreció ninguna embestida franca y con calidad, estuvo con enorme empeño, sacando pases de enorme mérito por ambos perfiles, siendo los mejores que logró por el pitón derecho. Dos pinchazos, media y cuatro golpes de descabello para escuchar un aviso, y palmas de aliento.
“Acolito” fue el quinto toro del festejo, al que lanceó de manera lucida, dando un gran puyazo Lalo Rivera y quitando por vistosas chicuelinas. En banderillas, el aspirante José María López pasó apuros haciendo un oportuno quite, mientras que Edgar Camacho se desmonteró. Le brindó a Jerónimo para iniciar con torería su importante faena, con las cuales cuajó series, donde templó y mandó, haciendo el toreo de clase, sobriedad y estética por el derecho, al igual que en sus naturales, que vinieron más por el derecho con el mismo calado, siendo sus últimas tandas metidas entre los pitones, rompiéndose en todo momento. Con determinación se fue tras uvas, dejando el acero en su totalidad para cortar una oreja, mientras que los restos del bravo toro merecieron el arrastre lento.

LÓPEZ SIMÓN (Tabaco y Plata)
Al “Erudito” lo bregó para fijarlo y enseñarle por dónde debería embestir, clavando los pitones a la arena, situación que le afectó en su lidia al llegar al último tercio sin fuerza, doblando en varias ocasiones. Con el propósito de llevar la muleta a media altura, le robó prácticamente los pases por el lado derecho, mismos que tuvieron conexión. Por el izquierdo, lo intentó sufriendo un susto al quedarse corto el astado, por lo que lo levantó sin pasar a mayores, viniendo enseguida más pases con enorme mérito. De estocada entera, tendida y contraria pasaportó al astado, para petición de oreja que le fue concedida entre ligeras protestas.
Con el cierra plaza “Berrinche”, lo bregó con mucha atingencia. En lo que se refiere de muleta, una vez que lo sobó y le tuvo paciencia al noble y obediente toro, hizo una lucida faena por ambos lados, destacando lo hecho con mano diestra, sin faltar detalles de enorme empaque y torería. Realizó la suerte suprema con gran habilidad y pureza, colocando una estocada de efectos inmediatos con la que tuvo solicitud de oreja, misma que le fue otorgada.
Al final, el diestro madrileño Alberto López Simón salió en hombros, llegando a su término esta atractiva corrida. (pacovargas_@hotmail.com)

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