CDMX.- Tras ver a su familia múltiples veces enfrentada mediáticamente, de las últimas voluntades de Manuel “El Loco” Valdés era verlos convivir en paz y logró conseguirlo al reunirlos para su último adiós, ayer antes de ser cremado.
Para la misa de cuerpo presente y posterior incineración de los restos del cómico, su hijo Manuel y su nieto Iván asistieron con otros familiares a una funeraria en Sullivan, donde se olvidaron de rencillas y acusaciones para brindar un aplauso al histrión, fallecido a los 89 años.
Al arribar, Manuel Valdés aseguró que no quería hablar más, pues la despedida no ameritaba recordar acusaciones que se hicieron sobre quiénes se aprovechaban del histrión.
Originalmente la familia había hablado de dividir las cenizas, aunque ayer optaron por que las conservara Michell, hijo del “Loco” Valdés, y que él decida dónde quedarán.
A las 15:00 horas, el último auto de los familiares se retiró, aunque los asistentes salieron a prisa y sin mostrar la urna. (Mauricio Ángel/Agencia Reforma)