Staff
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos se encuentra evaluando cómo cerrar dos casos criminales contra Donald Trump antes de su regreso a la Casa Blanca, de acuerdo con NBC News.
Según el protocolo de la dependencia, los Presidentes en funciones no pueden ser procesados.
La cadena de noticias informó que dos fuentes anónimas dijeron que funcionarios del Departamento de Justicia son conscientes de que no hay tiempo suficiente para llevar los procesos contra el magnate republicano a juicio previo a que tome posesión en enero.
«Ahora que Trump volverá a ser Presidente, los funcionarios del Departamento de Justicia no ven margen para presentar los casos penales en su contra, y no tiene sentido continuar litigándolos en las semanas faltantes para que asuma el cargo», escribió NBC News.
Los procesos a los que refiere son por interferencia electoral el 6 de enero de 2021, cuando el magnate realizó un discurso en el que rechazó los resultados de la elección contra Joe Biden, que provocó que una turba de sus partidarios atacara el Capitolio de Estados Unidos en Washington.
El segundo, refiere un cargo por retención de documentos clasificados, que presuntamente el ex Mandatario mantuvo en su residencia en Mar-A-Lago tras dejar la Casa Blanca.
Las fuentes dijeron a NBC News que dependerá del Fiscal Especial Jack Smith, quien presentó los casos legales, decidir cómo se darán por terminado los cargos y que todavía quedan «muchas preguntas por resolver».
El magnate dijo en campaña que despediría a Smith «dos segundos» después de asumir el cargo.
Además, el equipo legal de Trump analiza cómo resolver el resto de los casos federales y estatales pendientes, con el objetivo de eliminarlos.
El proceso de los documentos clasificados ha estado estancado desde julio, cuando una jueza nombrada por Trump, Aileen Cannon, lo desestimó por considerar que Smith fue nombrado ilegalmente.
El Fiscal Especial apeló al Tribunal Federal de Apelaciones del Undécimo Circuito con sede en Atlanta, donde la solicitud está pendiente.
En el caso de la interferencia en las elecciones de 2020, Trump sería juzgado en marzo en Washington, D.C., donde más de mil de sus seguidores han sido condenados por cargos relacionados con su participación en la insurrección.
Pero el proceso se detuvo ante el debate -impulsado por el magnate- sobre si hay inmunidad presidencial, asunto que finalmente respaldó la Suprema Corte.